Con apoyo de la Secretaría de Ambiente, productores de Valle Fértil obtuvieron entre 20 y 25 kilos de miel por colmena en la temporada 2025-2026.
En las Sierras de Chávez, ubicadas en el departamento Valle Fértil, la apicultura comenzó a desarrollarse con el acompañamiento de la Secretaría de Ambiente. La iniciativa busca que las comunidades locales aprovechen productos no madereros del bosque nativo.
Arturo Fernández y Laura Chávez son dos de los productores que participaron en la primera cosecha. Fernández declaró: «Nuestros abuelos sacaban miel de abejas silvestres, pero nosotros no teníamos ni idea». Chávez agregó que al principio le costó adaptarse, pero el trabajo en grupo la motivó.
Augusto Prado, técnico de Ambiente, explicó que la actividad genera un círculo de beneficios: las abejas recolectan néctar y lo transforman en miel mediante deshidratación, mientras que las plantas del bosque se polinizan. En esta cosecha, a pesar del frío, se obtuvieron entre 20 y 25 kilos promedio por colmena de una miel aromática, con características de la flora local.
El proceso es artesanal: cuando las abejas sellan los cuadros con cera, los técnicos y productores retiran la miel y la llevan a una sala de extracción para envasarla con etiquetas que identifican a la comunidad.
Gustavo Mercado, director de Bosques Nativos, señaló que el proyecto está enmarcado en leyes nacionales y provinciales, y busca que las comunidades se apropien de la conservación del bosque mediante productos como miel, harina de algarrobo y ganadería sustentable.
Fernández indicó que la cosecha representa una herramienta de autoconsumo y una ayuda económica extra. Además, afirmó: «Tengo la idea de poner en valor la flora y los campos. Turísticamente esto también es muy bueno».
