Valeriano Andrés Bustos, conductor de la línea 123, fue formalmente imputado tras el siniestro vial que dejó a Hilda Analía Martínez con muerte cerebral. El juez dispuso un año de investigación y su libertad durante el proceso.
Valeriano Andrés Bustos, el chofer de colectivo que atropelló a una ciclista en Rivadavia y la dejó con muerte cerebral, fue formalmente imputado este viernes durante una audiencia judicial. A pesar de la gravedad del caso, el conductor continuará en libertad mientras avanza la investigación.
Bustos, de 51 años y domiciliado en San Martín, manejaba una unidad de la línea 123 de la empresa La Marina al momento del siniestro vial que tuvo como víctima a Hilda Analía Martínez, de 54 años.
El hecho ocurrió en la intersección de calles Galíndez y Soldado Argentino, en Rivadavia. Según la reconstrucción preliminar de los investigadores, el colectivo circulaba por Soldado Argentino de este a oeste, mientras que la mujer avanzaba en bicicleta de sur a norte por calle Galíndez. Por motivos que todavía son materia de investigación, ambos protagonizaron una fuerte colisión en la esquina.
Cuando los primeros efectivos llegaron al lugar encontraron a Martínez tendida sobre el asfalto, junto a una bicicleta rodado 26 de color rojo. Presentaba sangrado en la zona nasal, dificultades para hablar y no respondía adecuadamente a los estímulos, lo que evidenciaba la gravedad de las lesiones.
La mujer fue asistida por personal de Emergencias Médicas 107 y trasladada de urgencia, en código rojo, al Hospital Guillermo Rawson. Horas más tarde, fuentes judiciales confirmaron que sufrió muerte cerebral producto de un traumatismo encéfalo craneano grave y múltiples politraumatismos.
Este viernes se desarrolló la audiencia de formalización contra el colectivero. El juez interviniente resolvió otorgar un plazo de un año para la Investigación Penal Preparatoria y dispuso que Bustos permanezca en libertad mientras continúan las medidas judiciales.
La causa es investigada por la UFI Delitos Especiales, con intervención del fiscal Iván Grassi y el ayudante fiscal Pablo Orellano. Entre las medidas ordenadas figuran pericias accidentológicas, análisis de cámaras de seguridad y entrevistas a testigos.
Además, tanto el conductor del colectivo como la ciclista fueron sometidos a pruebas de alcoholemia, las cuales arrojaron resultado negativo en ambos casos, con 0,00 gramos de alcohol en sangre.
