Un hombre de apellido Esquivel, oriundo de Iglesia, fue imputado junto a su hija de 18 años por presunto hostigamiento digital y promoción de la prostitución. La víctima denunció que utilizaron su identidad y fotos en Facebook para ofrecer servicios sexuales.
Un guardaparques de la localidad de Iglesia quedó detenido y alojado en el penal de Chimbas, acusado de crear un perfil falso en Facebook con la identidad y fotografías de su expareja para ofrecer supuestos servicios sexuales. La causa es investigada por la Unidad Fiscal del Norte y tiene como principal sospechoso a un hombre de apellido Esquivel, quien fue imputado junto a su hija de 18 años, señalada como presunta partícipe de la operatoria.
Mientras Esquivel quedó bajo prisión preventiva, la joven continuará el proceso en libertad. La audiencia de formalización se realizó este viernes y estuvo encabezada por el fiscal Gastón Mateo Salvio, acompañado por la ayudante fiscal María Victoria Guerrero y el auxiliar Facundo Villegas. Allí, el Ministerio Público les atribuyó el presunto delito de facilitación y promoción de la prostitución.
Desde la Fiscalía solicitaron tres meses de prisión preventiva para el acusado. Sin embargo, la jueza de garantías Victoria Aguilera, luego de considerar la gravedad de los hechos y el contexto de violencia de género, resolvió dictarle 20 días de preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
La investigación comenzó en enero de este año, cuando la denunciante empezó a recibir advertencias de personas de su entorno sobre un perfil en Facebook que utilizaba su nombre, sus fotos y parte de su identidad. A través de esa cuenta no solo se publicaban mensajes vinculados a críticas hacia organismos y empresas relacionadas con su ámbito laboral, sino que además se la promocionaba como si ofreciera servicios sexuales.
Según la denuncia, desde ese mismo perfil también difundieron datos personales de la víctima, como su domicilio y número de teléfono, lo que derivó en contactos y apariciones de desconocidos que intentaban concretar encuentros pactados desde esa cuenta falsa. Las primeras sospechas apuntaron al exmarido luego de que allegados detectaran que el perfil estaba vinculado a un número de teléfono asociado a una de sus hijas.
A partir de capturas de pantalla y otras medidas investigativas, los pesquisas lograron rastrear la línea y vincularla con la joven imputada. Con esos elementos, la Fiscalía avanzó contra ambos y sostiene la hipótesis de que la maniobra habría tenido como fin perjudicar y hostigar a la mujer, en un aparente acto de venganza tras la ruptura de la relación. La investigación continúa y no se descartan nuevas medidas.
