Un hombre de 32 años fue imputado por violencia de género tras atacar a su pareja mientras estaba inconsciente y golpear a la hija de la víctima, de 14 años. La jueza dispuso medidas de coerción en lugar de prisión preventiva.
Un grave episodio de violencia de género ocurrido el último fin de semana en el departamento Sarmiento derivó en la imputación de un hombre de 32 años, acusado de agredir brutalmente a su pareja y también a la hija adolescente de la mujer.
El caso fue calificado por la fiscalía como de “extrema violencia” y con alto riesgo de reincidencia. De acuerdo a lo expuesto en la audiencia, el hecho se produjo en la madrugada del domingo, luego de que la pareja regresara de un casamiento y comenzara una discusión en el domicilio. En ese contexto, la mujer se descompensó y cayó al suelo. Según la investigación, el agresor aprovechó ese estado para propinarle patadas en la cabeza mientras se encontraba inconsciente, provocándole lesiones de consideración.
La situación fue advertida por la hija de la víctima, de 14 años, quien intervino para defender a su madre. En medio del forcejeo, el acusado le dio un golpe de puño en el rostro y la empujó, causándole una herida en el labio.
El caso generó la intervención de la UFI CAVIG, desde donde se advirtió sobre la gravedad del contexto previo. Según detallaron en audiencia, la relación estaba atravesada por situaciones de violencia sostenida: la mujer intentaba terminar el vínculo desde hacía tiempo, pero el hombre respondía con amenazas, entre ellas la de disparar contra quien lo denunciara o atentar contra su propia vida si era abandonado.
Tras el ataque, se registraron al menos tres llamados al 911 que alertaron sobre lo ocurrido. Mientras la víctima era asistida por vecinos y sus hijas, el agresor se dio a la fuga. Sin embargo, horas más tarde se presentó por sus propios medios en una comisaría, donde fue demorado luego de protagonizar un altercado con efectivos policiales. Allí se constató que era buscado por el hecho.
Este miércoles se llevó adelante la audiencia de formalización, en la que la fiscalía solicitó la prisión preventiva por el plazo de dos meses, al considerar que en libertad el imputado podría entorpecer la investigación, influir en testigos o volver a agredir a las víctimas. La defensa, en cambio, pidió su liberación argumentando que no cuenta con antecedentes penales. Finalmente, la jueza de Garantías Gloria Verónica Chicón resolvió dejarlo en libertad, aunque bajo estrictas medidas de coerción y reglas de conducta.
El hombre fue imputado por lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género, en perjuicio de su pareja, y por lesiones leves contra la adolescente. En el marco de la investigación, se dispuso que las hijas de la mujer presten testimonio mediante Cámara Gesell, con el objetivo de preservar su integridad durante el proceso judicial.
