Un nuevo espacio busca generar datos y herramientas prácticas para promover una nutrición más saludable y sostenible, adaptada al contexto económico actual de la provincia.
En la provincia de San Juan se inauguró el Observatorio Territorial «Papa Francisco», una iniciativa que surge de la preocupación de diversos actores sociales por la calidad nutricional de los habitantes. Según explicó Laura Vera, referente de Amas de Casa del País, el objetivo es «humanizar los números» para brindar soluciones concretas a los problemas alimentarios.
«Cada uno de los que aunamos esfuerzos en este espacio venimos trabajando con la preocupación de qué comemos y por qué estamos comiendo lo que estamos comiendo», señaló Vera. El observatorio no solo se dedicará a relevar estadísticas precisas, sino que también intervendrá en el territorio mediante capacitaciones para lograr una alimentación más sostenida y sustentable, adaptándose a la realidad económica de las familias sanjuaninas.
Vera marcó una diferencia entre la crisis actual y la del año 2001. Mientras que en aquella época el foco principal era la desnutrición, hoy el fenómeno predominante —especialmente en mujeres e infancias— es el sobrepeso y la obesidad. «El exceso de carbohidratos está produciendo una mala alimentación. El mes pasado lo que menos aumentó fueron los carbohidratos, mientras que las proteínas fueron lo que más subió», advirtió.
Para ilustrar la situación, la referente destacó una comparación: «Cuando más aumentaba la inflación, el kilo de asado costaba 6 dólares; hoy, con una inflación que bajó, el kilo de carne cuesta 12 dólares». Ante esta realidad, el observatorio propone trabajar en el arraigo cultural y el cambio de hábitos, enseñando alternativas nutricionales accesibles. «Si no se puede comer carne, se pueden comer lentejas de distintas formas», ejemplificó.
Finalmente, desde el Observatorio «Papa Francisco» insistieron en que el trabajo no se limitará al análisis, sino que se enfocará en brindar herramientas prácticas para que las familias sanjuaninas puedan nutrirse mejor, priorizando la salud por sobre la emergencia alimentaria.
