Desde el servicio de Fonoaudiología del Hospital Marcial Quiroga destacan que los docentes son el grupo más afectado por patologías vocales y subrayan la importancia del entrenamiento y los controles periódicos.
Los problemas de voz en el personal docente constituyen una preocupación recurrente en el ámbito de la salud. Desde el servicio de Fonoaudiología del Hospital Marcial Quiroga advirtieron que los maestros y profesores representan el grupo más afectado por patologías vocales, situación que atribuyen principalmente a la falta de formación y entrenamiento específico durante su preparación académica.
La jefa del área, Sonia Belmonte, explicó que muchos profesionales acuden a la consulta cuando el problema ya está avanzado. «Hay una falta de preparación académica en el entrenamiento vocal. El paciente llega a la patología porque no tiene herramientas para defender su trabajo», señaló.
Belmonte también se refirió a la carga horaria como un factor influyente. «Tienen hasta 42 horas semanales sin entrenamiento vocal, y eso inevitablemente genera problemas», sostuvo.
La especialista remarcó la necesidad de un trabajo conjunto entre los sistemas de salud y educación, con foco en la prevención. «Hay que apostar a la prevención y al entrenamiento previo del profesional de la voz», indicó. Como primer paso, destacó la importancia del autoconocimiento: «El docente debe conocer su sistema fonador, saber cuándo rinde bien y cuándo no, y no dar la voz por sentada».
Además, recomendó la realización de controles periódicos. «Anualmente deberían hacerse un estudio fibrolaringoscópico para detectar posibles afecciones», agregó. Desde el servicio brindaron pautas básicas de higiene vocal e insistieron en la consulta temprana: «Ante la mínima pérdida de la voz, hay que acudir al médico».
Para finalizar, Belmonte sintetizó: «La voz entrenada es la voz sana». Aquellos interesados en acceder a controles o turnos en el servicio de fonoaudiología del Hospital Marcial Quiroga pueden comunicarse al 4324818.
