El jugador sanjuanino, MVP de la final, valoró la mentalidad ganadora del equipo, el apoyo del público y la visión cumplida del club. Aseguró sentirse más identificado con UPCN que con cualquier otro.
Para Alejandro Toro, el nuevo título de UPCN es producto de una mentalidad de hierro. «En UPCN, siempre y en cada cosa que jugués, el objetivo final es ganar», afirmó el jugador. Toro recordó cómo las frustraciones previas, como la caída en la Copa ACLAV, se convirtieron en motivación para entrenar más y fortalecerse.
Haciendo un repaso por el camino al campeonato, hizo referencia a la dura derrota del sábado y cómo el equipo demostró su entrega en el partido del lunes. Esa actitud quedó reflejada en el segundo set de la final, cuando revirtieron un marcador de 24-20 en contra. «Nos levantamos y lo terminamos ganando», destacó.
El mejor jugador de la final (MVP) también resaltó el apoyo del público, incluso en los momentos difíciles, y agradeció la gran cantidad de mensajes que recibieron tras perder el tercer partido de la llave. Además, contó que vivió el título con una carga emocional personal: «Poder darle ese regalo a mi abuela es algo único».
El sanjuanino recordó una anécdota que hoy considera «profética». En los inicios del club, cuando marchaban en novena posición y estaban cerca del repechaje, Pepe Villa expresó su deseo de «ser uno de los más grandes de Argentina y del mundo». «Hoy, 20 años después, la realidad le da la razón. Hay que agradecerle como jugador y como sanjuanino, y valorar esa visión que se propuso y logró», expresó Toro.
Finalmente, se refirió a su continuidad como jugador de UPCN Vóley y manifestó su total identificación con la camiseta: «Siento que soy de UPCN más que de cualquier otro club de la liga». Aclaró que prefiere no apurarse a definir su futuro y que el plan es «analizarlo tranquilo con la familia» mientras disfruta de una estrella más en el pecho.
