En el Día del Kinesiólogo, el presidente del Colegio de la provincia, Gabriel Cortéz, detalló el amplio campo de acción, la formación académica y la situación laboral de estos profesionales.
Gabriel Cortéz, presidente del Colegio de Kinesiólogos de San Juan, destacó la importancia de esta profesión, señalando su presencia activa en todos los ámbitos de la salud. «No solo atendemos en consultorios, estamos en terapia intensiva, clínica médica y en especialidades como la dermatofuncional, respiratoria y neurológica», afirmó.
Explicó el paso a paso del abordaje profesional: primero se realiza la contención del paciente ante una patología, ya sea invalidante o no. Luego, se evalúa, más allá de la derivación médica inicial, y se planifica el tratamiento de manera integral, ya sea un postquirúrgico o dolencias comunes.
Cortéz destacó el rol preventivo de la disciplina. «Trabajamos mucho en la prevención de lesiones, especialmente en la parte deportiva, sin necesidad de que el paciente llegue derivado», detalló. Aclaró también que los profesionales están especializados y capacitados para abordar cada caso que reciben.
La kinesiología se posiciona como una carrera con alta demanda en San Juan, con formación académica actual en la Universidad Católica (5 años) y la Universidad de Congreso (4 años).
Respecto al panorama actual, Cortéz repasó la situación de las prestaciones y afirmó que «aunque los valores son bajos, mantenemos convenio con la Obra Social Provincia». Finalmente, habló sobre el contexto económico, mencionando que «es muy difícil que un kinesiólogo tenga un solo trabajo» debido a la necesidad de diversificarse en clínicas, internación domiciliaria y hospitales públicos.
Actualmente, hay más de 840 kinesiólogos activos en la provincia. Formar parte del Colegio de Kinesiólogos es obligatorio para el ejercicio de la profesión.
