Una decisión de la producción durante la gala de nominaciones alteró la dinámica del reality, anulando los votos de tres concursantes por revelar anticipadamente sus intenciones.
Durante la última gala de nominaciones de Gran Hermano Generación Dorada, el conductor Santiago del Moro comunicó una sanción que generó un cambio inesperado en el desarrollo del programa. La medida afectó a tres participantes —Martín, Luana y Zunino— quienes incurrieron en una infracción al reglamento al revelar anticipadamente a quiénes votarían, una práctica conocida como «cantar» los votos.
El conductor explicó, con tono firme, que esta conducta viola una de las normas centrales del juego, la cual exige absoluta confidencialidad hasta la conformación de la placa final. Aunque aclaró que no hubo mala intención por parte de los concursantes, remarcó que la falta existía y debía tener consecuencias.
La sanción aplicada fue la anulación total de los votos emitidos por los tres jugadores involucrados. Esta decisión modificó automáticamente la placa de nominados y reconfiguró el mapa de alianzas dentro de la casa. El anuncio se dio en un clima de silencio, captando rostros de desconcierto y tensión entre los participantes, quienes comprendieron rápidamente el impacto de la medida.
Desde la producción optaron por no exponer públicamente a los sancionados frente a todo el grupo, aunque los implicados reconocieron la situación. Con esta intervención, el programa refuerza el mensaje de que cualquier incumplimiento del reglamento, incluso por descuido, será observado y sancionado sin excepciones.
