Una tendencia que circula con fuerza en plataformas digitales ha encendido las alarmas entre profesionales de la salud en Estados Unidos. Se trata de la promoción de «purgas» o «desintoxicaciones» para eliminar supuestos parásitos del organismo, una práctica que médicos californianos califican de riesgosa y carente de fundamento científico.
Consecuencias de seguir consejos sin aval médico
Consultorios y guardias médicas registran un incremento en la atención de personas que, tras consumir suplementos o productos adquiridos por recomendación de influencers, presentan problemas gastrointestinales y otras complicaciones. El doctor Edgar Chávez, médico radicado en Los Ángeles, explicó que muchos pacientes llegan con diarrea y malestares severos, convencidos de padecer una infección parasitaria tras ver contenido en internet.
El riesgo oculto en productos «naturales»
«La gran preocupación es la falta de regulación y control sobre estos productos», afirmó Chávez. «Aunque se comercializan como naturales, pueden contener compuestos químicos tóxicos que dañen órganos como los riñones, incluso provocando un fallo renal». La Dra. Susan Ratay, especialista en medicina familiar de los Hospitales Universitarios, coincide en que estos «sistemas de limpieza» no son médicamente necesarios y pueden generar efectos secundarios graves.
Mito versus realidad de las infecciones parasitarias
Los creadores de contenido que impulsan esta moda suelen argumentar que gran parte de la población tiene infecciones asintomáticas que requieren una limpieza anual. Sin embargo, los expertos desmienten esta afirmación. En países con altos estándares de higiene y control alimentario, como Estados Unidos, la incidencia de parasitosis es baja y generalmente está asociada al consumo de agua contaminada, picaduras de insectos o viajes a zonas endémicas.
«La comida aquí es muy segura. El riesgo es mínimo. Un parásito real suele provenir de carne mal cocida, pero la mayoría de las personas no los tienen», detalló el doctor Chávez. Además, los profesionales aclaran que el cuerpo humano alberga de forma natural billones de microorganismos beneficiosos, esenciales para funciones como la digestión y la inmunidad. Las «purgas» agresivas pueden alterar este equilibrio y dañar la flora intestinal.
El camino correcto: consulta profesional y diagnóstico
Ante síntomas como dolor abdominal persistente, fatiga extrema o pérdida de peso sin causa aparente, la recomendación unánime es evitar remedios caseros y acudir a un médico. «Es muy sencillo diagnosticarlo. Existen análisis de heces y sangre específicos para detectar parásitos, y hay tratamientos seguros y efectivos si se confirma la infección», aseguró el galeno.
La Dra. Ratay fue contundente en su conclusión: «No malgasten dinero en productos milagro que prometen desintoxicaciones rápidas. Si presentan síntomas, busquen atención médica profesional». El mensaje central de la comunidad médica es claro: la salud no debe guiarse por tendencias virales, sino por el consejo de especialistas calificados.
