Un bloqueo en la ruta de acceso al proyecto minero Vicuña, en el departamento General Lamadrid de La Rioja, generó un nuevo capítulo de tensión en la región y reavivó el histórico conflicto con la provincia de San Juan. La protesta, que se extendió por casi medio día, paralizó el tránsito de personal y suministros hacia los yacimientos de la zona.
Un reclamo con raíces profundas
La interrupción del tráfico se produjo en la zona de Puerto del Leoncito, dentro del área de Laguna Brava. Aproximadamente cincuenta personas participaron de la medida de fuerza, cuyo eje central fue la demanda de una mayor inclusión laboral para los habitantes de La Rioja en los emprendimientos mineros que operan en su territorio.
«El proyecto pasa por nuestro territorio y usa nuestros caminos, pero nuestra gente no está siendo tenida en cuenta», afirmó con contundencia el intendente de General Lamadrid, Luis Orquera. El jefe comunal recordó que estos reclamos se extienden por más de quince años, aunque también reconoció que actualmente alrededor de 160 riojanos trabajan en el proyecto Vicuña.
Logística interprovincial en la mira
Otro punto de fricción es el uso de las rutas provinciales riojanas. Mientras desde algunos sectores se cuestiona si las empresas cuentan con todas las autorizaciones necesarias para circular, otros argumentan que al tratarse de caminos públicos no se requerirían permisos especiales, generando un debate legal.
El impacto logístico es considerable. Hasta que se finalice la construcción de un camino propio desde San Juan, más de seiscientos vehículos diarios vinculados a la actividad minera transitan por el territorio de La Rioja, una situación que alimenta la disputa.
Un conflicto que se repite
La tensión no es novedosa. Hace dos años ya se había registrado un corte por motivos similares, y en 2021 el gobierno de La Rioja reclamó regalías por el cobre extraído del proyecto Josemaría, lo que derivó en un fuerte cruce con las autoridades sanjuaninas.
En esta oportunidad, la situación comenzó a destrabarse tras la intervención de representantes de la empresa Vicuña, quienes acordaron con los manifestantes avanzar en futuras reuniones para abordar los reclamos. Incluso, no se descarta la posibilidad de que el conflicto derive en una instancia política de mayor nivel, con la posible participación del gobernador riojano, Ricardo Quintela.
Búsqueda de un equilibrio complejo
El episodio deja nuevamente en evidencia el delicado equilibrio que debe buscarse entre el desarrollo de la actividad minera, los intereses económicos provinciales y las demandas sociales de las comunidades locales. La solución de fondo parece requerir de un diálogo sostenido que logre conciliar estos aspectos, en una región donde los recursos naturales no reconocen límites políticos.
