La Finalissima 2026 en Qatar ha puesto bajo la lupa un enfrentamiento que, a pesar de la grandeza de ambas selecciones, es una rareza en el fútbol de competición. Argentina y España se conocen mucho, pero se han cruzado poco cuando «las papas queman». De hecho, el único antecedente oficial data del Mundial de 1966, lo que convierte al duelo en el Estadio Lusail en un evento histórico por donde se lo mire.
Argentina vs. España: 5 curiosidades que tenés que saber sobre la Finalissima 2026
Argentina-España y un historial equilibrado, pero de carácter amistoso
A lo largo de la historia, la Albiceleste y la Roja se enfrentaron en 14 oportunidades. El balance es quirúrgico: 6 victorias para Argentina, 6 para España y 2 empates.
Sin embargo, el dato que sorprende es la falta de cruces oficiales. Fuera de los amistosos, solo se vieron las caras en la fase de grupos de Inglaterra 1966, con triunfo argentino por 2-1 gracias a un doblete de Luis Artime. Desde entonces, la rivalidad se ha alimentado de partidos de exhibición que, lejos de ser relajados, dejaron cicatrices profundas.
El recuerdo del 4-1 en 2010: El campeón del mundo de rodillas
Poco después de que España se consagrara en Sudáfrica, Argentina la recibió en el Monumental para un amistoso que de «amistoso» no tuvo nada. Aquella tarde de septiembre, el equipo dirigido interinamente por el «Checho» Batista dio un recital de fútbol.
Con goles de Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Carlos Tevez y Sergio Agüero, la Selección Argentina goleó 4-1 a la mejor España de la historia. Fue una jornada de fiesta en Buenos Aires que servía para lamerse las heridas tras la eliminación del Mundial y para demostrar que, ante el campeón, Argentina siempre saca un plus.
El doloroso 6-1 en 2018: una herida que todavía arde
El antecedente más fresco en la memoria colectiva es, quizás, el más amargo para la Albiceleste. En marzo de 2018, en la previa del Mundial de Rusia, España le propinó a Argentina una de las peores derrotas de su historia: un 6-1 en el Estadio Metropolitano de Madrid.
Aquella noche, con Messi mirando desde el palco por una molestia, el equipo de Jorge Sampaoli se desmoronó ante el hat-trick de Isco y el juego de posesión español. Ese resultado no solo encendió las alarmas antes de la cita mundialista, sino que dejó una espina clavada en los jugadores que hoy forman parte de la «Scaloneta».
El «desempate» por la gloria absoluta
La Finalissima 2026 no será solo una estrella oficial en juego. Para Argentina, es la oportunidad de ratificar su dominio mundial en el mismo suelo donde levantó la tercera. Para España, es la chance de demostrar que su nueva generación de «cracks» puede someter al campeón de América.
Con el historial general igualado en 6 triunfos por bando, este 27 de marzo de 2026 será, finalmente, el gran desempate por la gloria.
BP
