sábado, 22 junio, 2024
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Cardiólogos en riesgo: cuál es el síndrome que padecen tres de cada cuatro médicos

Dentro de las especialidades médicas, se enfocan en el corazón y la salud cardiovascular de los pacientes. Pero hay otro aspecto que los cardiólogos argentinos estarían desatendiendo en ellos mismos.

Según una encuesta realizada por el Área de Investigación de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), el 75% de estos especialistas presentan el síndrome de ‘burnout’.

El relevamiento se realizó durante abril a través de un cuestionario por mail y redes sociales del que participaron 756 especialistas en cardiología. La prevalencia fue muy superior a las reportadas en sondeos similares entre estos médicos en Estados Unidos.

Los resultados preliminares se conocieron este lunes, en la previa del Día Mundial del Corazón, una fecha clave para fomentar la prevención de las enfermedades cardiovasculares, que son la mayor causa de muerte en el país.

En una primera instancia, la mayoría de los cardiólogos, el 69%, reportó autopercibirse con agotamiento laboral, mientras que el 31% no se autopercibió afectado por el desgaste profesional. Pero después de un test específico para el burnout, la cifra ascendió a una conclusión preocupante: tres de cada cuatro confirmaron el diagnóstico de burnout.

Se trata del test de Maslach (MBI), diseñado y validado para establecer o no el síndrome de burnout (SBO). Evalúa la esfera de agotamiento emocional, la presencia de despersonalización y la realización personal.

El burntout fue más frecuente entre los cardiólogos de menos de 40 años que tenían menos de 10 años en el ejercicio de la profesión y en las especialistas mujeres. En ellas fue más prevalente tanto por autopercepción como por el resultado del test de Maslach.

“El síndrome de burnout se convirtió en uno de los riesgos laborales psicosociales más importantes. Es la palabra inglesa para referirse a un trastorno emocional, con implicaciones psicológicas y físicas, causado por altos niveles de estrés sufridos de forma prolongada en el ambiente laboral, en el área de la salud”, detalla Alejandra Ávalos Oddi, cardióloga y directora del Consejo de Aspectos Psicosociales de la SAC, que formó parte del estudio.

En contraposición a este relevamiento a nivel local, en un trabajo similar publicado en Medscape 2023, la prevalencia informada de burnout en cardólogos de Estados Unidos fue del 29%, sin diferencias por sexo.

«Hay una notable y alarmante diferencia entre la prevalencia del informe americano y los datos de la Sociedad Argentina de Cardiología», se desribe en las conclusiones.

Desde la SAC invitaron a participar de la misma encuesta a otros especialistas médicos mediante sus sociedades científicas, para comparar esos datos con los obtenidos en los cardiólogos.

Se sumaron las respuestas de clínicos, cirujanos, gastroenterólogos, pediatras, nefrólogos, infectóloos, obstetas, ginecólogos y especialistas en terapia intensiva. Así se llegó a la cifra de 2377 médicos que completaron el cuestionario y los números fueron igualmente alarmantes: 79,2% de burnout (Medscape reportó 53% en Estados Unidos).

¿Por qué afecta más a los cardiólogos?

Si bien los detalles y datos finales serán presentados en octubre en el Congreso Argentino de Cardiología, desde la SAC anticipan un análisis de los motivos de prevalencia entre estos especialistas.

“Está claro que el burnout en nuestro medio es mayor que el reportado por diferentes registros americanos. No fue objetivo de nuestras encuestas evaluar las causas, aunque en los informes de Estados Unidos se menciona como responsables e impulsores del agotamiento a los objetivos de eficiencia/productividad poco realista, el escaso tiempo asignado para el encuentro con el paciente, las altas cargas administrativas y la intensidad del trabajo”, sostuvo la doctora Yanina Castillo Costa, directora del Área de Estadísticas y Métricas de la institución.

En nuestro país se sumarían como factores «el bajo salario, el pluriempleo, la precariedad laboral, las dinámicas de trabajo hostiles y la incertidumbre en el ambiente de trabajo», además, agrega Castillo Costa, la ciris económica del país y «la escalada de opiniones negativas hacia los médicos”.

El impacto en la calidad de la atención

La SAC advierte que «la situación de los médicos es delicada, merece atención urgente y respuestas por parte de todo el sistema de salud», por lo que es necesario comprender la complejidad y el alcance que el burnout tiene no solo en la salud de los médicos, sino también en la calidad de atención de los pacientes.

«Puede dar lugar a generar errores médicos, mayor ausentismo laboral e incluso el abandono de la profesión”, destacó Oddi.

En este sentido, desde la institución marcan que es importante distinguirlo del estrés laboral que pueden padecer todos los trabajadores en mayor o menor medida.

«Pero cuando se percibe que las demandas rebasan de manera sostenida y permanente los recursos para afrontarlas, puede sobrevenir el riesgo de burnout. Que es una respuesta individual a ese estrés laboral, que se desarrolla progresivamente y puede volverse crónica, causando alteraciones en la salud«, distinguen.

Desde un punto de vista psicológico, el burnout puede causar daños a nivel cognitivo, emocional y actitudinal, povocando un comportamiento negativo que impacta en el desempeño profesional.

«Este estado biológico es una transición a la enfermedad y puede precipitar diversas patologías cardiovasculares, digestivas, musculoesqueléticas y trastornos mentales», concluye la SAC en los resultados.

EMJ

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