lunes, 15 julio, 2024
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Autopsia a Navarro Cádiz: no fue una muerte violenta, pero aguardan estudios toxicológicos

Foto archivo Fernando Gens

Foto archivo: Fernando Gens

La autopsia realizada al cuerpo de Juan José Navarro Cádiz, el principal condenado por el doble crimen del diputado Héctor Olivares y su asesor Miguel Yadón ocurrido en 2019 en la plaza del Congreso de la Nación, y que el viernes murió tras descompensarse en el penal de Marcos Paz, descartó que se haya tratado de una muerte violenta y ahora se aguardan los estudios complementarios y toxicológicos para esclarecer las causas precisas del deceso.

Fuentes judiciales informaron este martes a Télam que en el marco de una causa caratulada como “averiguación causales de muerte” y que instruye por cuestiones de jurisdicción la jueza federal 3 de Morón, Alicia Vence, la autopsia fue realizada el lunes en la morgue judicial del Poder Judicial de la Nación, en la calle Junín al 700 de la Capital Federal.

Los médicos del Cuerpo Médico Forense le entregaron al juzgado federal un primer informe con conclusiones parciales de la necropsia que estableció que la muerte de Navarro Cádiz (29) se dio en el marco de un paro cardiorrespiratorio no traumático y descartó una muerte violenta.

“No tenía golpes, ni signos de asfixia”, dijo a Télam una fuente judicial con acceso al expediente. “No tenía golpes, ni signos de asfixia”, dijo a Télam una fuente judicial con acceso al expediente.

Ahora, la jueza esperará el informe final de los forenses que incluya los estudios complementarios y toxicológicos, para terminar de establecer si la muerte pudo estar relacionada a alguna patología preexistente o a la ingesta de alguna sustancia.

La magistrada también dispuso la entrega del cuerpo a la familia, que pertenece a la comunidad gitana y, como la muerte se dio en un contexto de encierro carcelario, permitió que en la causa también intervenga el Programa contra la Violencia Institucional de la Defensoría General de la Nación.

Navarro Cádiz cumplía una pena de 45 años de prisión en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz por el doble crimen de Olivares y su asesor Yadón.

Según las fuentes, el viernes pasado estaba en su pabellón, salió a hacer un llamado y se descompensó en el salón de usos múltiples.

Siempre según las mismas fuentes, inmediatamente fue trasladado primero a la unidad médica del propio complejo y luego fue derivado al Hospital Municipal Héctor D’Agnillo de Marcos Paz, donde alrededor de las 23 del viernes falleció.

Foto archivo Fernando Gens

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La condena

En septiembre de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal 9 -conformado por los jueces Ana Dieta, Fernando Ramírez y Luis Salas- condenó a Navarro Cádiz como autor material del doble crimen a una pena de 45 años de cárcel y a su primo Juan Jesús Fernández a prisión perpetua como «partícipe necesario».

Navarro Cádiz fue el autor de los disparos homicidas, algo que incluso confesó al declarar en el juicio oral, donde pidió «perdón» pero aclaró que su intención había sido dispararle a un árbol y no a las víctimas.

La diferencia de la pena que se le impuso a él respecto de su primo radicó en que el caso de Navarro Cádiz encontró el obstáculo de que había sido detenido y extraditado desde la República Oriental del Uruguay, con la condición de que no sea condenado a prisión perpetua, sanción que no existe en el vecino país, y por ello el tribunal estimó adecuado la pena máxima del Código Penal uruguayo, que es la de 45 años de cárcel.

«Quiero decirles que nunca quise lastimar a nadie, ni mucho menos matar a nadie. Les pido por favor a las familias que me perdonen», dijo Navarro Cádiz en sus últimas palabras ante el TOC 9 antes de que lo condenaran como autor de un «homicidio agravado por alevosía reiterado en dos ocasiones en concurso real con portación de arma de guerra».

En el juicio quedó probado que era suya el arma homicida, una pistola Bersa Thunder calibre .40 con mira láser secuestrada en su casa y, además, una pericia detectó residuos de disparos en una mano y tres prendas de vestir suyas. A su vez, en el juicio quedó probado que era suya el arma homicida, una pistola Bersa Thunder calibre .40 con mira láser secuestrada en su casa y, además, una pericia detectó residuos de disparos en una mano y tres prendas de vestir suyas.

El juicio tuvo otros siete acusados -la mayoría familiares o allegados a los dos condenados que llegaron libres acusados de delitos menores como tenencia, portación o suministro de armas-, pero cinco de ellos fueron absueltos y solo dos recibieron condenas, pero en suspenso, y de hasta 2 años y 8 meses de prisión.

El doble crimen

El crimen de Olivares (61) y Yadón (58) ocurrió el 9 de mayo de 2019, cuando el diputado radical por La Rioja y su asesor salieron a hacer su caminata matutina habitual por la plaza del Congreso Nacional.

A las 6.50, al pasar por segunda vez delante de un Volkswagen Vento estacionado detrás de un micro, sobre avenida de Mayo entre Luis Sáenz Peña y Virrey Cevallos, les efectuaron varios disparos desde el vehículo.

Yadón cayó muerto de tres disparos -uno en cuello, otro en axila y el tercero en la pelvis-, mientras que Olivares recibió un tiro en el abdomen que lo dejó herido de gravedad y falleció tres días después.

La clave para esclarecer el caso fueron los videos de 80 cámaras de seguridad que grabaron todo el derrotero de Fernández y Navarro Cádiz esa madrugada, desde que llegaron a la plaza hasta que escaparon, y que fueron recopilados y analizados por detectives de la División Homicidios de la Policía Federal.

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Si bien se especuló con que el doble crimen podría haber estado vinculado a un «atentado a la democracia» o con algún tipo de «venganza personal», el juez de instrucción Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades llegaron a la conclusión de que fue «una práctica de tiro sobre dos blancos móviles indefensos, derivada del placer por desahogar el instinto de matar sin otro motivo que el de probar el arma y su mira láser», según constaba en la acusación original, en una hipótesis sobre el móvil descartada en el juicio oral.

En los fundamentos del fallo condenatorio, el TOC 9 consideró que Navarro Cádiz y Fernández cometieron homicidios alevosos en el que ocultos en un auto actuaron «sobre seguro» y valoró como un agravante «la irracionalidad del acontecimiento».

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