martes, 25 junio, 2024
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Cómo funciona el Conicet: el organismo que decide qué investigación científica financia el Estado

Depende del Ministerio de Ciencia y Tecnología y es autárquico. Los investigadores son evaluados cada año para seguir con sus trabajos o subir en la estructura.

Gabriel Rabinovich se graduó de bioquímico en la Universidad Nacional de Córdoba y ahora investiga en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

El año pasado publicó en una revista especializada un avance en inmunología que puede derivar en un tratamiento clínico contra el cáncer

Gabriel Rabinovich. Investigador del Conicet

Gabriel Rabinovich. Investigador del Conicet

Daniel Salamone se recibió de médico en la UBA. Tras años de investigación se especializó en clonación y hoy es una las figuras mundiales en su tema.

En un instituto del Conicet hace investigaciones que son útiles para mejorar la producción ganadera y donde están creando cerdos modificados genéticamente que pueden servir para producir órganos humanos para trasplantes.

Daniel Salamone y Lucia Moro, investigan la clonacion especies de animales en vias de extincion en un instituto del Conicet. Télam

Daniel Salamone y Lucia Moro, investigan la clonacion especies de animales en vias de extincion en un instituto del Conicet. Télam

La Argentina también es reconocida a nivel mundial por las investigaciones en nanotecnología. Hay una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas que nacen a partir de la transferencia que se hacen en institutos del Conicet.

Estas son solo algunas de las investigaciones que hoy produce la Argentina, financiadas por el Estado.

El Conicet -organismo autárquico dependiente del Ministerio de Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación- es el ente que nuclea a todas estas investigaciones y, más importante, decide qué investigación se hace y cual no.

En estos momentos, hay 28.539 personas que cobran un salario del Conicet, según los registros del Indec. Entre ellos, 16.360 cobran un sueldo en forma directa, bajo un convenio de trabajo, y otros 11.999 tienen otro tipo de contratación.

El organismo más meritocrático

La forma más habitual de ingresar al Conicet, para los graduados de cualquier disciplina, es ganarse una beca de doctorado. Becas que se pueden renovar solo algunas veces.

Ahora, para ser parte de la plantilla hay que ingresar como investigador, en distintas categorías por las que se va subiendo y que termina en la categoría mayor que es investigador principal.

El Conicet es la organización del Estado argentino más meritocrática. Para mantenerse dentro de la estructura o subir en ella los investigadores son evaluados todos los años y tienen que cumplir con determinados objetivos, normalmente la publicación de una determinada cantidad de papers en revistas internacionales.

En cuanto a su organización el Conicet está divido en cuatro áreas temáticas: Ciencias Agrarias, de Ingeniería y de Materiales; Ciencias Biológicas y de la Salud; Ciencias Exactas y Naturales; y Ciencias Sociales y Humanidades.

Cuestionamientos

Las investigaciones del Conicet debieran ser de interés social y el área de Ciencias Sociales es la que suele recibir los mayores cuestionamientos.

En los últimos años también hubo reparos a la politización (a favor del kirchnerismo) de algunos investigadores. “Una minoría intensa, pero muy ruidosa”, según explicó la investigadora Sandra Pitta, que en un reciente libro explica cómo se produjo esta relación entre la ciencia y le kirchnerismo, tras las agresiones de Domingo Cavallo y parte del menemismo. 

El Conicet fue creado en 1951 -era de oro de las ciencias argentinas- por el premio nobel de Medicina Bernardo Houssay, inspirado en organismos de financiamiento de las ciencias similares que hay en los países desarrollados.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, uno de los que más dinero público asigna a la investigación científica. Los países europeos también tienen organismos públicos dedicados a la investigación científica.

A pesar de las críticas y los cuestionamientos, el actual contexto quizás amerite recordar una de las frases que usó Houssay para explicar las razones del Conicet: “Los países ricos lo son porque dedican dinero al desarrollo científico-tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”.

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