tras-la-vuelta-del-publico,-el-futbol-argentino-vuelve-a-vivir-al-borde-de-un-ataque-de-nerviosDeportes 

Tras la vuelta del público, el fútbol argentino vuelve a vivir al borde de un ataque de nervios

Mariano Soso y Diego Dabove llegaron y se fueron mientras los casos de coronavirus en el país aumentaban y las restricciones impedían la presencia de hinchas en los estadios.

Eran tiempos en los que sobre la mesa se deslizaba una versión optimista que pensaba que en un torneo sin descensos, con economías dañadas y sin la presión del público presente, los equipos podrían apostar a un ciclo que cumpla al menos un año. Hablar de proyectos ya sería demasiado.

En ese tiempo, Banfield lograba de la mano de Javier Sanguinetti, el jugador que más veces vistió esa camiseta, llegar a una final con Boca y acariciar el título de la Copa Diego Maradona .

Los hinchas de San Lorenzo se descargaron contra la dirigencia y el cuerpo técnico. Foto MARCELO CARROLL

Este miércoles, con una hora de diferencia, en el Nuevo Gasómetro y en el Florencio Sola se escucharon insultos masivos a las dirigencias de ambos clubes. En San Lorenzo, si bien el presidente actual es Horacio Arreceygor, la bronca apuntó a Marcelo Tinelli. En el Taladro, los focos fueron hacia Eduardo Spinosa, que el 2 de octubre volvió a un mandato que ejercía bajo las sombras en el ciclo que anteriormente tenía a Lucía Barbuto al frente.

Curiosamente, Tinelli y Spinosa son los que encabezan la gestión de la Liga Profesional de Fútbol.

El nuevo eslabón de la cadena azulgrana es Paolo Montero, que se va tras 17 partidos. En cuatro años se pusieron el buzo Claudio Biaggio, Jorge Almirón, Juan Antonio Pizzi, Diego Monarriz (como interino y ratificado), Soso, Dabove, Leandro Romagnoli (con el Beto Acosta y Hugo Tocalli) de forma interina y ahora Montero.

Así terminaron Delfino y Beccacece el primer tiempo entre Patronato y Defensa y Justicia. No, no es un abrazo. Yael Falcón Pérez expulsó a los dos.pic.twitter.com/lSx5Hx039b

— VarskySports (@VarskySports) October 19, 2021

En Banfield los dardos no fueron hacia Sanguinetti, que también renunció este miércoles, sino para la dirigencia que despilfarró al equipo que salió subcampeón en enero. De esa formación que cayó por penales ante Boca ya no están Iván Arboleda, Jorge Rodríguez, Martín Payero, Claudio Bravo y Agustín Fontana, entre otros.

La efervescencia aumentó exponencialmente con el regreso del público. ¿O es que ahora se ve? En muchos casos expuso un caldo de cultivo que se venía cocinando en las redes sociales y en ámbitos privados mientras los hinchas seguían sin poder gritar desde una tribuna.

Lo vivió Racing apenas pudo entrar los socios al Cilindro. El grito por Diego Milito incluía en su subtitulado el repudio a las políticas encabezadas por el presidente Víctor Blanco y el fastidio acumulado por un mal momento futbolístico que ya se había llevado puesto a Pizzi y sumaba a Claudio Úbeda.

La salida de Diego Milito y el bajón futbolístico que acarreó, generó malestar en muchos hinchas de Racing y pudieron expresarlo en el regreso a las canchas. Foto: Nahuel Ventura / pool argra.

En Independiente, a las puertas de las elecciones presidenciales (serán un día después de Navidad) y con el equipo en un pozo de rendimiento, el clima de las tribunas comienza a tensionarse. Incluso en Lanús y Estudiantes, dos que en lo numérico vienen realizando un muy buen torneo, hubo murmullos y enojos en sus últimos encuentros de local.

Por eso la gran mayoría de los dirigentes se apoyaba cómodamente en las restricciones que solo permitían el ingreso al estadio de allegados seleccionados a dedo por el oficialismo y entradas de protocolo en aumento. Ahora, por lo bajo, muchos prefieren jugar fuera de su casa. 

Los hinchas del Granate cargaron el sábado contra Luis Zubeldía cuando el equipo no lograba llegar al gol en el clásico que terminó empatando con Banfield. Sin esa tensión, el equipo jugó mejor y consiguió un gran triunfo frente a San Lorenzo, cuatro días después en el Bajo Flores.

En el estadio de UNO en La Plata, este miércoles la paciencia encontró fecha de vencimiento con algunos jugadores como Juan Sánchez Miño. El Pincha lleva seis partidos sin ganar y de local suma tres empates al hilo, contra Platense, Central y Atlético Tucumán.

La histeria no solo apareció en las tribunas. También se extendió fuera de los límites del campo de juego, como en la pelea que se dio camino a los vestuarios tras el partido que Gimnasia le ganó 1-0 a Newell’s en el estadio Diego Maradona de La Plata o en el fuerte cruce de Iván Delfino con Sebastián Beccacece cuando el DT de Patronato tomó del cuello al de Defensa y Justicia y generó una escena increíble.

Bochorno en Paraná: Iván Delfino toma del cuello a Sebastián Beccacece. Captura de TV.

Si de desbordes se trata, hay ejemplos sobrados de canchas que superaron el 50 por ciento del aforo permitido tanto en Primera División como en el ascenso.

Alcanza con ver el ingreso de los hinchas de San Martín de Tucumán en la Ciudadela o el accionar policial con el público de Huracán que tenía su entrada para ver el partido ante Boca y se quedó afuera, a 100 metros del Tomás Ducó, porque aducían que el cupo permitido ya estaba superado.

Ya sea por alegría o por enojo, la caja de resonancia que expuso el regreso de los hinchas a los estadios luce a pleno. Al borde de un ataque de nervios. Mientras en paralelo, algunos dirigentes y políticos dicen estar preparando el regreso paulatino del público visitante, la tensión aumenta con los locales

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Podría interesarte