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Liga de España. La lucha por el título se juega a toda hora: Messi junta al plantel de Barcelona en un asado a días de enfrentar al Atlético de Madrid

La Liga de España más igualada de los últimos años le bajó el cartel de candidato a uno de los cuatro equipos que luchan por el título. En el cierre de la 34a fecha, Sevilla no le pudo seguir el tren a Atlético de Madrid, Real Madrid y Barcelona. La derrota 1-0 ante Atlhetic Bilbao, con un golazo de contraataque de Iañki Williams a un minuto del final, dejó al conjunto andaluz a una distancia difícil de descontar, si bien las matemáticas todavía le asignan posibilidades.

De las cuatro fechas que quedan, en la próxima se cruzarán los aspirantes: Barcelona-Atlético de Madrid y Real Madrid vs. Sevilla. En virtud de lo apretado que se anuncia el desenlace, cabe recordar que en caso de igualdad en el primer puesto se tomarán los resultados entre esos equipos. Con ese criterio, Real Madrid lleva una ventaja, ya que superó en los dos partidos a Barcelona y tiene una victoria y un empate ante el Atlético. El equipo de Simeone superó a Barcelona en la primera rueda.

El panorama y lo que le resta a los cuatro candidatos

Atlético de Madrid (76 puntos)

Es el que más puede lamentar que la campaña no sea rubricada con el título. Puntero desde diciembre, llegó a distanciarse 10 puntos del perseguidor más cercano. En esa primera rueda de 50 unidades, Simeone había logrado una evolución futbolística con una línea de tres zagueros, un mayor control de la pelota, la irrupción goleadora de Marcos Llorente desde la segunda línea y la rápida adaptación de Luis Suárez. Atlético se encaminaba firmemente a su segunda Liga con el “Cholo” Simeone, tras la obtenida en 2014 con un empate frente a Barcelona en la última fecha,

De la dinámica positiva pasó a un efecto contagio negativo: los resultados ya no fueron tan satisfactorios, no hubo convicción para sostener un estilo más audaz y algunas ausencias (Suárez y Llorente) crearon una sensación de desamparo. La eliminación ante Chelsea por la Champions League también afectó la confianza. El último jueves no resignó la punta porque Barcelona se llevó un chasco contra Granada. En el peor momento, Ángel Correa tomó la bandera ofensiva con su picardía y goles. En esta recta final necesitará de la eficacia del uruguayo Suárez, que no convierte desde el 21 de marzo. Tras enfrentar a un Barcelona que tiene sus mismas aspiraciones, le esperan un equipo en puesto de Europa League (Real Sociedad), otro que navega por la mitad de la tabla (Osasuna) y uno que está amenazado por el descenso (Valladolid).

Real Madrid (74)

Es el único que atiende un doble frente. Este miércoles, en el desquite ante Chelsea en Londres, sabrá si llega a la final de la Champions League o se despide en semifinales. En cualquier caso, la lectura del equipo de Zinedine Zidane pasa invariablemente por el desgaste y lo remendado que está desde hace rato por la acumulación de lesiones y casos de covid-19. Como nunca antes, el técnico francés promovió juveniles del filial Castilla. La defensa es la línea más afectada por las ausencias, mientras al motor del equipo (Kroos, Casemiro y Modric) se lo dosifica para que no explote como el resto. En medio de la lluvia de bajas (Sergio Ramos hace cuatro meses que no juega un partido completo), el optimismo lo devolvieron los muy buenos rendimientos de la zaga que integran Nacho y Militao. Llega muy justo en todo, en físico y resultados, pero sabe que su piel dura de equipo grande impone respeto y que en las dos áreas cuenta con individualidades desequilibrantes con las atajadas de Courtois y el talento de Benzema.

Karim Benzema, la carta de fútbol y goles en Real MadridGETTY – Getty Images Europe

Barcelona (74)

A fines de 2020 era impensable que llegara a mayo en condiciones de pelear por el título. Entre los problemas económicos, instituciones y futbolísticos, lo más suave que se podía decir era que atravesaba por una temporada de transición. Pero las piezas empezaron a encajar. Sobre todo, la principal, Lionel Messi, que recuperó el entusiasmo y se sintió bien rodeado por el esquema de Ronald Koeman (3-5-2 o 4-3-3) y compañeros que se fueron acoplando. De su entendimiento con Busquets y Alba no había dudas. La novedad fue que empezó a mezclar bien con el juvenil Pedri, con el ascendente De Jong y, cuando parecía una sociedad inviable, con Griezmann.

Barcelona recuperó terreno con una impresionante seguidilla de victorias, aunque no deja de sobrevolarlo cierta falta de fiabilidad para asegurar algunos partidos. Como es habitual, de la mayor cuota de gol se hace cargo Messi, que lleva 28 y va derecho al quinto Pichichi consecutivo. El segundo futbolista que convirtió más tantos es Griezmann, con 12.

De acuerdo con una información del diario Marca, Messi también se ocupó de reforzar los lazos del plantel al organizar un asado en su casa un día después del triunfo del domingo frente a Valencia. Concurrieron sus compañeros con sus esposas a una reunión que Messi normalmente reserva a los pocos jugadores con los que lo une una amistad. En esta ocasión la hizo abierta a todos con la intención de que anímicamente se sientan comprometidos a dar lo máximo por el título. En las redes sociales, algunas cuentas reflejan que desde la casa se escuchó en un momento el grito de “Campeones, campeones, oé, óe, oé”.

Después del choque clave con el Atlético, ante el que no puede permitirse una derrota, en la hoja de ruta aparecen dos adversarios que no pelean por nada en especial (Levante y el Celta de Eduardo Coudet) y uno que está con un pie en segunda división (Eibar)

Sevilla (70)

“El equipo está haciendo una temporada extraordinaria”, dijo el director técnico Julen Lopetegui tras la derrota de Sevilla ante Athletic Bilbao. De los cuatro candidatos, es el que tiene menos presión para ser campeón, cumplido el objetivo de la clasificación a la próxima Champions League.

Lucas Ocampos sale al cruce de un rival en la derrota de Sevilla ante Athletic BilbaoFran Santiago – Getty Images Europe

Con Marcos Acuña. Alejandro “Papu” Gómez y Lucas Ocampos entre los titulares, más el ingreso de Franco Vázquez en los últimos 10 minutos, Sevilla vio interrumpida una estupenda escalada, con la obtención de 22 de los 24 puntos anteriores. Una cosecha que lo había sumado a la lista de favoritos. El paso en falso frente al Athletic Bilbao tuvo todas las connotaciones que llevan a la impotencia: con una posesión del 74 por ciento, hizo figura al arquero Unai Simón, se quejó por una mano de Balenziaga dentro del área que no fue sancionada con penal y en la desesperación de la búsqueda del gol quedó desprotegido para defender la réplica que Williams definió a un ángulo. “El penal fue bastante claro; a nosotros nos han cobrado otros muchos más dudosos”.

Que haya quedado retrasado no lo convierte a Sevilla en un rival menos peligroso para Real Madrid ni dejará de ser competitivo ante el alicaído Valencia, un Villarreal en zona de Europa League y un Alavés apremiado por evitar el descenso.

LA NACION

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