La grieta está viva: rating, encuestas y la bomba del desempleo encubiertoPolítica 

La grieta está viva: rating, encuestas y la bomba del desempleo encubierto

El dato es del micromundo del rating. A las 23.38 del último jueves, el programa “Basta Baby” tocó un pico de 4,8 puntos; un número inusual para la TV por cable, sobre todo a esa hora. Pero el ciclo que conduce Angel Pedro Echecopar por A24 ya había dado una señal el lunes previo; ese día lideró su franja, pese a que C5N entrevistaba a la misma hora al presidente Alberto Fernández. Una de las interpretaciones políticas es que el periodista, muy crítico de la gestión de Cristina, está capitalizando un antikirchnerismo renovado y en aumento.

La misma explicación, añaden los analistas, podría aplicarse a la buena audiencia que tuvo Jorge Lanata en su debut anual en Periodismo para Todos, por El Trece. Fueron unos 12 puntos de rating promedio. Sin llegar a los récords de 2013, le alcanzó un día para estar entre lo más visto de mayo. No lo tenía fácil: primero venía Jesús (Telefé, novela).

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“Son señales, llamitas que se encienden. Lo mismo que la protesta en el Obelisco para pedir más apertura en la cuarentena. No fueron cuatro señoras anti K de Recoleta. Hay un malhumor contra el Gobierno, que incluso creo que no se está reflejando en las encuestas telefónicas. Quizá sí se ve más en las redes. Pero puede pasar algo parecido a lo que ocurrió en la previa a las PASO, cuando el rechazo a Macri no lo reflejaron los sondeos electorales. Son movimientos, a veces subterráneos, a los que hay que estar atentos”.

El que habla es un consultor que mide hace años para el kirchnerismo. Se lo escucha preocupado: “Acá hay un desempleo encubierto, que es una bomba de tiempo. ¿Qué va a pasar cuando se vaya el coronavirus y el Gobierno deje de asistir a las empresas para pagar sueldos? ¿Cómo van a frenar los despidos?”.

Otro dirigentes advierten que más que el futuro, ya preocupa y mucho el presente. Según adelantó Clarín, pese a que rige la doble indemnización, en abril se perdieron 91.000 empleos registrados respecto a marzo. El brazo del Estado tiene límites.

El reciente anuncio de un segundo pago del bono de 10.000 pesos también amerita cuentas. Cuando se termine de abonar este refuerzo, entre fines de junio y principios de julio, habrá pasado un cuatrimestre desde que se detectó el primer caso de Covid. Así, en promedio, el subsidio baja a 5.000 pesos por mes de pandemia.

Una fuente oficial asegura que por estas demoras entre el anuncio (la preinscripción arrancó el 24 de marzo) y el pago efectivo a los más de 8 millones de beneficiarios (algunos aún no cobraron el primer tramo), la titular de la ANSeS, Fernanda Raverta, planteó la posibilidad de un retroactivo. Que el segundo bono sea de 20.000 y no de 10.000. “No hay plata”, habría sido la respuesta concisa desde el Ministerio de Economía que conduce Martín Guzmán.

De todos modos, no es este universo el que aumenta sus reclamos al Gobierno. Para Alejandro Catterberg, director de Poliarquía Consultores, Alberto Fernández estaría perdiendo el inédito apoyo de votantes macristas que consiguió en el arranque de la pandemia. “Pareciera que se está acabando la etapa del amplísimo consenso que se generó en los dos primeros meses de la crisis. Las líneas político-partidarias empiezan a explicar cambios importantes en la opinión pública. De continuar esta tendencia dos o tres semanas más, volvemos al punto de partida”.

La imagen de Alberto Fernández

Sondeo nacional de 1.062 casos. Mayo 2020. En %


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Fuente: SYNOPSIS
Infografía: Clarín

El último trabajo de Poliarquía muestra una caída en la mirada de cómo el Presidente enfrenta la crisis. Básicamente porque aumentó la desaprobación entre los votantes de Juntos por el Cambio: a principios de abril era del 18% y a fines de mayo alcanzó el 40%. Entre los electores K, la aprobación sigue siendo casi total. Se reabrió la grieta.

Otra encuesta reciente, de la firma Synopsis y adelantada por Clarín este domingo, es más explícita aún. La imagen de Alberto Fernández cayó allí por cuarta vez consecutiva. Su valoración positiva perdió 11 puntos entre fines de marzo (59,1%) y fines de mayo (48,1%). Pero más allá del número total, es interesante el desagregado que hace la consultora entre los K y los M. La ponderación “muy buena” del Presidente en el primer caso es de 67,4%; en el segundo, de apenas 3,4%. En la “muy mala”, los desequilibrios se invierten: sólo 3,2% entre votantes del Frente de Todos y 37,4% entre los de Juntos por el Cambio.

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Como Catterberg, el politólogo Lucas Romero (Synopsis) advierte que los números de Alberto Fernández están volviendo a su “estado original”. “La disputa política salió del shock inicial y retomó su dinámica: el oficialismo criticando a la oposición y la oposición criticando al oficialismo. Ello está produciendo que la opinión pública vuelva a su posicionamiento político pre-pandemia”, señaló Romero, que en informes anteriores había marcado otro punto: gente que veía “alta incidencia” de Cristina en el Gobierno, más de lo que deseaban, y esto impactaba en la imagen presidencial.

Un tercer y conocido analista, Sergio Berensztein, asegura que, en sus números, el Presidente nunca llegó a niveles tan elevados, pero sigue manteniendo un alto apoyo en cuanto al combate al Covid 19. ¿Cuál es su mirada actual? “La grieta nunca se había eliminado ni mucho menos. Simplemente había un efecto anestesia, por la pandemia, que de hecho sigue. Hay una diferenciación de las medidas sanitarias, por un lado, y de otros aspectos del liderazgo por el otro”. 

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