Murphy, el pueblo donde Tottenham fue local y sufrió la derrota de Pochettino con desazónDeportes 

Murphy, el pueblo donde Tottenham fue local y sufrió la derrota de Pochettino con desazón


El cartel de Murphy que alude a los “embajadores del buen fútbol” Fuente: LA NACION – Crédito: Marcelo Manera

Murphy encarna un viejo dilema con el inglés. Los que no son de la zona usan la fonética sajona para pronunciar su nombre. Pero para los 4500 habitantes de este pueblo, enclavado en la pampa sojera, ubicado a 150 kilómetros de Rosario, es Murpi.

Hasta los alumnos de la escuela N°670, que prepararon esta semana en la clase de inglés un video deseándole “good luck” a Mauricio Pochettino, el técnico de Tottenham Hotspur que nació en Murphy, no rompieron la tradición de llamar con el nombre castellanizado al pueblo.

El nombre surgió por una familia que era dueña de las tierras de la zona, donde también pisaba fuerte otro apellido que no era inglés sino francés, el de la condesa María Elena Armstrong de Chateubriand, quien fue en 1930 la primera que presentó los planos y la solicitud al gobierno de Santa Fe para fundar en la Estación Murphy el pueblo “Presidente Uriburu”.


El cartel que anuncia la llegada a Murphy, tierra de Pochettino Crédito: Marcelo Manera

Pero eso nunca ocurrió. Otra familia, los Murphy hicieron fuertes inversiones en el pueblo y lograron que esa localidad se llamara con el nombre de su apellido. Chateubriand quedó relegado a una calle neurálgica, que roza la plaza San Martín, la única que tiene esta localidad.

Los Murphy nunca se imaginaron que este pueblo fundado a partir de la estación de tren, que dejó funcionar hace más de 20 años, y ahora es un centro cultural, iba a ser conocido por ese extraño misterio que guardan sus calles, de ser un semillero de grandes jugadores, que en su mayoría pasaron por el club Unión y Cultura, ubicado a media cuadra de la plaza.

Por eso cuando arrancó la final de la Champions, en el club Unión y Cultura un grupo de chicos gritó con emoción “aguante, Murphy”. En el teatro del club se montó una pantalla gigante donde un centenar de vecinos fueron a hinchar por el Tottemham.

Pero la emoción fue efímera, y derivó en desazón, tras el gol de penal que convirtió Mohamed Salah cuando arrancó el partido. En el entretiempo, las charlas giraban casi sin sentido sobre el penal. , con argumentos insólitos. El segundo tiempo fue intenso en el club. Los contragolpes liderados por Son hicieron vibrar a Norma que distribuía torta de manzana entre los que tomaban mate y habían desistido de la cerveza. Y muchos se levantaron y se fueron cuando el Liverpool anotó el segundo gol que le dio la victoria.


La mirada minuto a minuto sobre el DT de Tottenham Fuente: LA NACION – Crédito: Marcelo Manera

El partido rompió la rutina del fin de semana, algo complicado de conseguir en Murphy. Fue una experiencia única que vivieron los habitantes de Murphy, a pesar de que desde hace tiempo mantienen una relación fría con Mauricio Pochettino, quien no visita Murphy desde 2012.

La final de la Champions en Madrid hizo recobrar el orgullo de pertenencia al pueblo, donde surgieron por un extraño misterio, que nadie puede descifrar, varios jugadores exitosos, entre ellos el técnico del Tottemham y el arquero suplente Paulo Gazzaniga.

Estos condimentos sentimentales provocaron que el equipo que dirige el ex defensor de Newell’s fuera local en Murphy, por lo menos en la superfinal de la Champions. El Liverpool no tenía un solo hincha, aunque como señaló con ironía Edmundo Russo, tío segundo de Gazzaniga, “algún contrera debe haber”.

Para Juan Carlos Casadei, a quien todos lo conocen en Murphy por su apodo “Lámpara”, no hay una explicación sobre porqué en ese pueblo fundado en torno a la estación de tren salieron tantos jugadores que lograron triunfar. En el bar, las anécdotas y los recuerdos sobre los futbolistas hizo llorar a más de uno. Como cuando Casadei contó que Guillermo Cossio, contemporáneo de Pochettino, no logró triunfar por ser un chico apegado al pueblo. “Era un crac pero extrañaba. Se probó en Rosario Central y el propio Cuffaro Russo dijo que no lo podía marcar”, advirtió el pariente de Gazzaniga.

“Para mí es una cuestión genética”, opinó uno de los personajes emblemáticos del pueblo. Casadei cree también que contribuyó el “esfuerzo” que hace el club y todos los habitantes de Murphy “sirve para dar empuje”.


Los habitantes de Murphy estuvieron atentos a la suerte de Pochettino Fuente: LA NACION – Crédito: Marcelo Manera

“El fútbol se mantiene con fondos que salen del Quini 4”, reveló Lámpara, mientras comparte un café unas horas antes del partido con otros “fanáticos” del Tottemham en el bar del club. Es un juego de azar que organiza Unión y Cultura y se transformó en un clásico en esta localidad enclavada en la pampa sojera. “Es más fácil que el Quini 6 y de paso uno puede ayudar a los chicos”, describe este hombre que elogia el compromiso con el club de otra gloria de Murphy, el “tano” Mauricio Piersimone.

En este pueblo que vive de la producción agropecuaria en el sur de Santa Fe se criaron los hermanos Leandro y Andrés Desábato, que hicieron gran parte de su carrera profesional en Vélez Sarsfield, cuya familia son los dueños de la carnicería La Poderosa, proveedora de gran parte de los asados que se hacen en la zona.

Aquí también nació y se criaron el ex volante de Rosario Central David Bisconti y Juan Pablo Caffa. Sus fotos aparecen en un enorme cartel sobre la ruta Nº33, en la entrada del pueblo, bajo el rótulo “embajadores de buen fútbol”.

Daniela Lazzare, presidenta de Unión y Cultura, explicó que “el fútbol está muy arraigado en Murphy, donde actualmente hay unos 200 chicos que lo practican”. “Es positivo todo lo que generó esta final, más allá del resultado. La gente debe darse cuenta de la importancia de un club, que es un semillero permanente”.

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