Champions League: la hazaña de Liverpool ante Barcelona parió al campeónDeportes 

Champions League: la hazaña de Liverpool ante Barcelona parió al campeón


Klopp vuela por el aire; Liverpool volvió a lo más alto Crédito: DPA
1 de junio de 2019  • 18:49

Un viejo campeón de Europa está de vuelta, le hizo honor a su rica historia y prolífica leyenda. Actualizó un gen ganador que desde hace un tiempo estaba inactivo, que no respondía en momentos decisivos. Una dinámica negativa que cuando se repite lleva a un equipo, a un club, a una masa social, a instalarse en la duda y la desconfianza. A sentirse vértigo cuando se aproxima a la cumbre.

Liverpool

cambió todas esas inseguridades por la mayor gloria europea, por esa copa que levantó por sexta vez y lo instaló en el tercer lugar entre los más ganadores, detrás de las 13 de Real Madrid, que este sábado dejó de ser el tricampeón vigente, y de las 7 Milan, y por delante de las cinco de Barcelona y Bayern Munich.

Casi la misma formación, con un visceral Jürgen

Klopp

también agitando a los suyos desde un costado, se tomó desquite de lo ocurrido hace un año en Kiev, donde Real Madrid puso de su lado los imponderables para ser campeón, como los increíbles errores de Karius y la temprana lesión de Salah. En el Wanda Metropolitano fue otra historia, estuvo el solvente brasileño

Alisson

(73 millones de euros, el segundo arquero entre los más caros, luego de Kepa) para tapar remates de Son, Moura y Eriksen, y Salah hizo el gol del título al convertir el temprano penal antes de los dos minutos de juego.

La final no fue el mejor partido de Liverpool, que cuando pase el tiempo seguirá recordando las semifinales frente a Barcelona como el súmmum de la intensidad y la emotividad, como la expresión más cabal de una manera de sentir el fútbol, sin guardarse nada, a corazón abierto. A Tottenham lo superó con una versión más racional y calculadora, con un gol al principio y otro al final para simplificarle los extremos de los 90 minutos. Con un planteo menos trepidante, más pendiente de cerrar espacios en su campo y apoyarse en Alisson, que de desplegar sus temibles contraataques.


El momento en que Liverpool desata el festejo y grita campeón de la Champions League Fuente: Reuters

En el palco festejaba Steven Gerrard, uno de los héroes del título anterior, el de 2005, tras remontar un 0-3 contra Milan. El exvolante tiene 30 goles, es el máximo anotador de Liverpool en la historia de la

Champions League

. Los que se le acercan son todas las figuras actuales: Salah (16), Firmino (15) y Mané (13). Aquejado en los últimos meses por las lesiones, al brasileño Firmino se lo vio un poco fuera de ritmo. Klopp tenía solución para eso: en el segundo tiempo ingresó el belga Origi, fundamental en Anfield Road frente a Barcelona y autor del gol que trajo el alivio definitivo.

Reivindicación también para Klopp, luego de perder tres finales europeas (dos Champions y una UEFA). Una recompensa para un entrenador que entiende el fútbol desde la energía, la entrega y la empatía con sus dirigidos. Un personaje carismático y auténtico, que el fútbol global agradece de tener.

Liverpool es un grande desde la pasión, por la cohesión con sus hinchas y el vínculo con una ciudad. No representa el destino definitivo para todos los jugadores. Coutinho, Luis Suárez y Mascherano pidieron irse cuando Barcelona fue a tocarles la puerta. El encanto de Liverpool igual pervive desde los tiempos de Bill Shankly, Bob Paisley y Joe Fagan. Una mística que supieron mantener Kevin Keegan, Jamie Carragher y Gerrard. De ese espíritu se impregnaron los que llegaron desde otros puntos geográficos: Alisson, Van Dijk, Henderson, Wijnaldum, Milner, Salah, Firmino, Mané. El You’ll never walk alone (Nunca caminarás solo) vuelve a sonar fuerte. Se le quedó atragantado en la Premier League, donde Manchester City le impidió por un punto (98 contra 97) ganar el título después de casi 30 años. Le quedaba una final inglesa en la Champions. Para demostrar que la hazaña contra Barcelona parió al campeón.

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Podría interesarte