Argentina y Chile ajustan un protocolo para frenar la entrada de dinero “sucio” del chavismoPolítica 

Argentina y Chile ajustan un protocolo para frenar la entrada de dinero “sucio” del chavismo

Funcionarios de Argentina y Chile trabajan en la confección de un protocolo bilateral que busca prevenir y detectar una eventual entrada de capitales venezolanos que sean sujetos de hechos de corrupción del gobierno de Nicolás Maduro. 

El acercamiento entre los dos vecinos se aceleró luego de que países centrales recrudecieran sus sanciones a los jerarcas del régimen, al tiempo que se están implementando cada vez más mecanismos para impedir que el régimen de Nicolás Maduro mueva los activos y reservas que tiene en el exterior.  Por ejemplo, según se informó desde Londres, el gobierno chavista intentó retirar hace unos meses 1.200 millones de dólares en oro del Banco de Inglaterra, pero la entidad no se lo permitió. Fue Estados Unidos el que presionó al Reino Unido para impedir la operación.

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En la confección de ese mecanismo argentinochileno están trabajando los titulares de la Unidad de Información Financiera, Mariano Federici, y el de la Unidad de Análisis Financiero, Javier Cruz. Este funcionario chileno, contraparte del argentino Federici, estuvo esta semana en Buenos Aires. El plan busca ser una experiencia inicial pero tiene raíces un reclamo del llamado Grupo de Lima, y por lo tanto de decisiones que surgen en las esfera de las cancillerías regionales. 

Según pudo saber este diario, el protocolo en el que trabajan Federici y Cruz apunta a evitar que los funcionarios del régimen que vean sus capitales en riesgo busquen otros refugios y que, de manera directa o indirecta lleguen a este país o a Chile, donde la comunidad de venezolanos creció de manera exponencial. El protocolo implementaría mecanismos de entrega de información espontánea, que muchas veces los países se niegan a entregar por sus propios celos ante determinados casos. Otro aspecto es el que apunta a definir patrones de acción y revisión; un seguimiento de la información para usarla, la judicialización del caso y, eventualmente, la recuperación del activo. 

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Conformado por distintos países de América Latina para afrontar la crisis venezolana desde la crítica al chavismo, el Grupo de Lima hizo en febrero un llamado a los miembros de la comunidad internacional “para evitar que el régimen de Maduro realice transacciones financieras y comerciales en el extranjero, que tenga acceso a los activos internacionales de Venezuela y que pueda hacer negocios tanto en petróleo, oro u otros activos.”

Un mes antes, el Grupo emitió un  comunicado para “impedir a los altos funcionarios del régimen venezolano la entrada al territorio de los países”. Pidió elaborar “listas de personas naturales y jurídicas” con las que entidades financieras y bancarias de sus países no deberán operar, y pidió  “prevenir su acceso al sistema financiero y, de ser necesario, congelar sus fondos y otros activos o recursos económicos.”

Hasta ahora, la UIF tienen judicializados unos 12 casos de individuos del régimen pero son los que en su momento apuntó Estados Unidos, por lo tanto, lo que se hizo fue acompañar la iniciativa del gobierno estadounidense de aislar a Maduro. Pero no se ha informado de que hayan encontrado dineros de la corrupción chavista aquí, lo que hace presumir que hasta ahora no se han detectado hechos concretos. Una de las posibles explicaciones es que los hechos de corrupción aquí -vinculados a los negocios opacos entre Caracas y Buenos Aires durante la década K, movilizaba la actuación ilícita de funcionarios argentinos, pero los venezolanos preferían depositar sus ganancias en otros países. Pero todo ello es especulación.  

De acuerdo a la información que dejaron trascender las dos unidades de información, Federici y Cruz también trabajaron sobre otras cuestiones bilaterales que hacen al combate al crimen trasnacional a lo largo de una frontera compartida de más de 5300 kilómetros, u  que es una de las más extensas del mundo.

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