El impacto del fallo que exime de Ganancias a los jubiladosEconomía 

El impacto del fallo que exime de Ganancias a los jubilados

Quiénes se benefician y quiénes se perjudican con la nueva jurisprudencia

Uno de los enormes problemas que tenemos los argentinos, y que paralizó hace 70 años la senda de crecimiento que habíamos heredado de nuestros antepasados, es actuar con hipocresía autoignorada y desde esa posición “fabricar” causas reivindicativas de derechos también fabricados. A veces, con la complicidad absurda de la misma Corte Suprema, que les dejó la pelota picando a nuestros legisladores cuando declaró la inconstitucionalidad del impuesto a las ganancias sobre las jubilaciones y pensiones (“García, María Isabel c/AFIP s/acción meramente declarativa de inconstitucionalidad”).

Aclaro que soy jubilado, alcanzado precisamente por el tributo desde marzo, “porque tuve la desgracia” (sic) de haberme acogido a la reparación histórica, hecho “agravado” por el incremento de estos trimestres en los haberes jubilatorios.

Veamos: todos (sí, todos) sabíamos en nuestra época de aportantes que la retención para nuestra jubilación futura, sumada al aporte del empleador, iba a permitir gozar más adelante de ese beneficio. Sabíamos también que esa retención era deducible del impuesto a las ganancias (antes, impuesto a los réditos) y que, en consecuencia, la jubilación futura iba a estar sujeta a ese impuesto en tanto y en cuanto superara un monto dado (por ley, seis veces el salario mínimo, que es de $10.412, por lo que el monto resultante sería $62.462).

Conceptualmente, aunque no matemáticamente, porque ningún cálculo actuarial podría reconstruirlo, los importes que cobra un jubilado surgen de un fondo integrado por esas retenciones más los aportes patronales que también podían deducirse como costo del empleador. No existe, por lo tanto, doble tributación.

¿Quiénes son, entonces, los que se benefician de la jurisprudencia que crea el fallo de la Corte? En primer lugar, la actora, cuya remuneración al iniciar la demanda superaba los US$5000. ¿Y quién más? Todas aquellas jubilaciones cuyo monto supere ese mínimo no imponible. Existen dos categorías: una que se estima en alrededor de 200.000 jubilados cuya remuneración no supera en demasía ese mínimo no imponible y otra muy pero muy numerosa integrada por muchos otros exfuncionarios que están gozando de jubilaciones de privilegio por montos considerables por su “servicio a la patria” en brevísimos períodos. ¡Ah! y también se benefician los actuales legisladores (con su jubilación futura). Ya han intentado legislar en tal sentido, sin despacho de comisión.

Y en el otro extremo, ¿quiénes son los que se perjudican? Precisamente, los jubilados que ganan mucho menos de $62.462, ya que habrá miles de millones de pesos menos de ingresos a las arcas del Estado y, en consecuencia, menos posibilidades de lograr aumentos razonables que les permitan llegar algún día (vuelvo a la ironía) al “perjuicio” de pagar impuesto a las ganancias.


El autor fue decano y es profesor emérito de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCA

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