River reivindicó su chapa y selló la clasificación con Nacho Fernández como directorDeportes 

River reivindicó su chapa y selló la clasificación con Nacho Fernández como director

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Palestino

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    River Plate

    • Javier Pinola
      /
    • Ignacio Fernández

    Carácter. Esa es la palabra que mejor define a River cada vez que tiene que afrontar una situación límite. Si debe decir presente, lo hace desplegando sus mejores armas para estampar su sello que ya está marcado a fuego. La visita a Santiago de Chile tenía tintes decisivos: una derrota podía ponerlo en serios apuros, pero un triunfo lo depositaba en octavos de final. Quizás esa confianza que ha generado el equipo de Marcelo Gallardo en el último tiempo permitió que el clima en la previa del juego no se viviera la sensación de “final”. Y el 2-0 ante Palestino terminó siendo otra exposición de personalidad.

    No parece ser casualidad que Javier Pinola e Ignacio Fernández hayan sido los autores de los goles. Uno es el capitán y una garantía absoluta en defensa. El otro es el director de la orquesta, el hombre que se hizo cargo de la gestación de juego desde la lesión de Juanfer Quintero: River volvió a ser el equipo de Nacho, quien con su precisa zurda aporta desequilibrio y hace jugar a sus compañeros.

    Los goles del partido

    El técnico Marcelo Gallardo cambió los planes para visitar a Palestino: dejó atrás el 4-3-1-2 y ubicó a Fernández en la banda para ir rotando con Nicolás De La Cruz, intentando así evitar el foco central de la presión del equipo chileno en el mediocampo. Así, una de las búsquedas principales fue el pelotazo frontal hacia los delanteros para saltar líneas más rápido.

    En un comienzo parejo, ante un campo demasiado resbaloso por la lluvia y un equipo chileno ordenado tácticamente, a River le faltó precisión para conectarse en tres cuartos de campo y llegar con claridad al área rival. Hasta que comenzó a emerger el ex Gimnasia, veloz e inteligente para ser la carta de peligro mediante un desmarque o un pase.


    El festejo de todo River en Santiago: el equipo de Gallardo, rumbo a los octavos de final de la Libertadores. Fuente: AP

    Y fue Nacho quien abrió y definió la clasificación (el puesto en el Grupo A depende del resultado de Inter de Brasil ante Alianza Lima). Primero, a los 31 minutos envió el tiro libre para el gran cabezazo de Pinola en el 1-0; y a los 17 del complemento, aprovechó un grosero del arquero Ignacio González para sentenciar el juego con el arco a su merced.

    Su 16° tanto en 132 partidos oficiales fue el premio a su insistencia y su claridad para jugar. El “Sordo”, como le dicen sus compañeros por sus problemas auditivos, continúa potenciando el alto nivel que ya venía mostrando en 2018 y hasta se dio el lujo de saludar a su tía Miriam en las declaraciones televisivas: le había prometido un gol. Su presente es una gran satisfacción para el DT, que puede ubicarlo como enlace o en la banda y confía ciegamente en su calidad.


    Julián Fernández lucha por la pelota con Fabrizio Angileri. Fuente: AP

    Con su pegada, la pelota parada volvió a ser un arma fundamental. El Millonario anotó cinco de los ocho goles que suma en la Copa a través de esa vía. Y sumó un triunfo que reconfirmó su poderío como visitante: lleva diez juegos sin caer fuera de casa en la Copa Libertadores, con cuatro triunfos y seis empates, en una cifra récord para el club.

    Además, en el ciclo Gallardo ya son 13 éxitos, 16 empates y siete derrotas entre Libertadores, Copa Sudamericana y Recopa Sudamericana. Números impactantes para un equipo que históricamente ha sufrido fuera del Monumental en torneos internacionales.

    El éxito también trajo la confirmación de varios puntos altos: Lucas Martínez Quarta volvió a tener un gran partido y se afianzó en la zaga central; Bruno Zuculini sigue brindando equilibrio; Enzo Pérez muestra cada vez más el nivel de elite europea con lucidez e intensidad para jugar y marcar; y Exequiel Palacios demostró desde el banco que peleará por un lugar al mostrar toda su calidad para jugar y ser el generador del 2-0 con un gran pase entre líneas.


    Pinola celebra su gol, el que abrió el marcador entre Palestino y River en Santiago de Chile. Fuente: AP

    Por otro lado, la expedición a Chile también deja preocupaciones. Pinola se fue con dolencias en su rodilla izquierda y Matías Suárez fue reemplazado a los 20 minutos por una lesión acromioclavicular en el hombro izquierdo, por lo que se hará estudios en Buenos Aires. Además, Rafael Borré, quien lo reemplazó, vio la roja en el final -en Palestino había sido expulsado Julián Fernández- por un golpe con el puño a Luis Mago y podría tener dos fechas de suspensión y perderse el último juego de fase de grupos con Inter en Núñez (7 de mayo) y la ida de la Recopa Sudamericana ante Atlético Paranaense (22 de mayo).

    El 2-0 no terminó siendo más amplio solo por la falta de efectividad en el tramo final. Pero es la consolidación de un presente prometedor y la reivindicación del pasado que invita a River a creer.

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