Desde un intento de ataque contra José Martínez de Hoz a la obsesión por MontonerosPolítica 

Desde un intento de ataque contra José Martínez de Hoz a la obsesión por Montoneros

La entrega de documentos por parte del Gobierno de los Estados Unidos a la Argentina este viernes fue la séptima en su tipo, desde que en 2002 se recibió el primer “lote”. Como los anteriores son elementos desclasificados que antes estaban guardados con carácter de “secreto” o “confidencial”, entre otros, y refieren a los abusos a los derechos humanos cometidos en la Argentina entre 1975 y 1983, fecha esta última del retorno a la democracia. 

Detalle de la caja con CDs que contienen documentos históricos sobre la última dictadura de Argentina entregada por el Gobierno estadounidense al argentino. Foto: EFE/Lenin Nolly

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Lo que el ministro de justicia Germán Garavano recibió este viernes últimos son 40.000 documentos nuevos que surgen de los anuncios de desclasificación que hizo el ex presidente Barack Obama a Mauricio Macri en su visita de marzo de 2016.

Esta última entrega, que complementa a las anteriores arrojan luz a nuevos elementos, algunos ya conocidos pero que contienen documentación de agencias como la CIA, el FBI, el Departamento de Defensa, sobre la Argentina de aquellos años: los secuestros de opositores, las torturas, la actuación de la comisión Carter. Pero que también hablan del accionar terrorista de la guerrilla.

También queda muy claro, en una lectura de los nuevos elementos enviados a la Argentina, que el gobierno estadounidense se ocupó de tachar con rigor -o simplemente establecer acceso “denegado”- información en aquellos elementos que comprometen a sus fuerzas, o revelan la metodología de inteligencia  y búsqueda que utilizaban sus agentes, sus contactos locales y la embajada estadounidense en Buenos Aires.

Más sobre Patricia Derian

Como subsecretaria de Derechos Humanos, y distinguida siempre en la Argentina, la fallecida funcionaria del ex presidente Jimmy Carter registra numerosos documentos que ahora se pueden leer al haber sido desclasificados. Algunos en las primeras entregas y otros se conocen ahora. Derian vino tres veces a la Argentina y recibió hasta 5000 denuncias de violaciones a los derechos humanos en la Argentina por parte del sangriento régimen militar. Derian fue quien los hizo conocer a la comunidad internacional y quien hasta se reunió con Emilio Massera. En estos últimos escritos hay un documento enviado por ella sobre los programas de asistencia del Comité Internacional de la Cruz Roja a Refugiados y Detenidos en la Argentina. Por ejemplo relata que en 1978 el CICR visitó a unos 4000 detenidos argentinos en 32 centros de detención para darles apoyo. 

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Las actividades del Comando Sur

Se confirma la pertenencia de la Argentina a uno de los comandos del Departamento de Defensa que hacia 1975 entrenaba a los militares argentinos, sobre todo en Panamá, donde se levantaba la emblemática Escuela de las Américas. Los programas de asistencia por ejemplo en Latinoamérica llegaban en ese año a los 16,24 millones de dólares.

Los argentinos eran uno de los principales beneficiarios de los programas de entrenamiento junto a los ecuatorianos y hondureños de la academia aérea. Los documentos dan muestra de la alta interacción de las fuerzas con el Comando, como no se había visto antes, presupuestos, participación en entrenamiento, siendo las fuerzas argentinas una de las que más participaba en la región junto a Brasil y Bolivia. 

La obsesión con Montoneros 

Comunicaciones entre el Departamento de Estado y la CIA muestran un seguimiento intenso de la guerrilla, de sus ataques terroristas, de su entrenamiento, interno y externo,  y también de la búsqueda y represión de la misma. 

Por ejemplo distintos cables de noviembre de 1979, titulado Terrorismo, Entrenamiento Montonero y Planes para operaciones en Argentina (lo que coincide con lo que fue la primera contraofensiva da cuenta de la detención de una mujer que trataba de cruzar la frontera con un dispositivo para interferir frecuencias televisivas. Además de tener todas las insignias del grupo poseía un rifle FAL. Y el cable cuenta que la mujer detenida delató y condujo a las fuerzas de seguridad a un grupo en la provincia de Córdoba. Allí este grupo montonero guió a las fuerzas a la “Columna Norte”, un grupo de diecisiete personas según el cable al que se responsabiliza por el ataque a la casa del ex secretario de Planeamiento Walter Klein.

Por entonces las fuentes consultadas por el aparato de inteligencia que reportaba a los Estados Unidos, y parte de cuyos nombres están tachados en los cables afirman “el principal terreno de entrenamiento para la Unidad de Combate era el Líbano, donde recibían entrenamiento de la OLP (la Organización para la Liberación de Palestina)”. Los informantes destacaban que el grupo combatiente de Montoneros “estaba bien entrenado, bien disciplinado”, y era eficiente. 

En los Telegramas del Departamento de Estado de 1979 también se sigue el movimiento por América latina y Europa. Por ejemplo habla de que algunos militantes (considerados siempre terroristas en esta jerga) sin adoctrinamiento político aún era enviados “a una base en México”, donde eran “instruidos en propaganda, filosofía montonera,”, pero sin entrenamiento militar. Entre los elementos que utilizan hay explosivos de TNT, electrónicos de todo tipo, armas francesas, israelíes, alemanas, de estados unidos, chinas y soviéticas. 

El ministro argentino de Justicia, Germán Garavano (d), y el bibliotecario, David S. Ferriero (i), máxima autoridad en la conservación de archivos históricos en EE.UU., muestran la caja y los CDS de los documentos históricos sobre la última dictadura de Argentina. Foto: EFE/Lenin Nolly

Los cables también hablan de las locaciones del grupo en Africa, que ya conocía Estados Unidos “La organización terrorista argentina, Los Montoneros, han cambiado el centro de actividades en Africa del Este, de Tanzania a Maputo, Mozambique”, dice uno de los documentos. Y una de las razones por la que se mudaban es que el gobierno tanzanés se negaba a reconocer a los argentinos como un movimiento de liberación y resistencia, lo que los ponía en peligro. 

El asesinato de Francisco Soldati y otros ataques

Hay entre los funcionarios de los Estados Unidos, según queda reflejado en los cables la idea de que el ataque a Walter Klein, el secretario de Planeamiento, el 27 de septiembre del 79, “fue sólo el inicio de una serie de ataques esperables contra otros funcionarios e instalaciones”. Y afirma que la inteligencia militar argentina “esperaba un ataque ” contra el propio Ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz. 

“Pero el aumento de las medidas de seguridad generaron que montoneros cambiara sus blando de ataque a Klein”, quien fue herido junto a su familia en el brutal ataque, pero sobrevivió. Los dos policías que estaban en el garaje, en cambio murieron por asfixia en la explosión del ataque.

Tras una serie de atentados que pueden considerarse “fallidos” en la mañana de 13 de noviembre de 1979, el grupo cometía un atentado terrorista contra Francisco Soldati uno de los empresarios ligados al ministro Martínez de Hoz. Y desde un primer momento los cables que con caracter de secreto eran enviados a los Estados Unidos ya daban cuenta de que Montoneros estaba por detrás de este y lo cuenta con lujo de detalles.

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El atentado, ocurrido en Cerrito, entre Av. Santa Fé y Arenales, a plena mañana empieza cuando el auto del empresario es cruzado por una camioneta que le empieza a disparar con hombres y mujeres de la organización. El episodio de la muerte de Soldati y su chofer también por la explosión de una granada está contado con lujo de detalles a Washington que advierte sobre cómo Montoneros está capacitado para “robar armas y meterlas en el país”. 

Como ya publicó Clarín, los documentos dan cuenta de numerosas muertes de guerrilleros, del ERP, como Santucho, o de Montoneros, como Horacio Mendizábal uno de sus cabecillas, que falleció por las heridas que le causó un enfrentamiento con la policía en las cercanías de un supermercado en la provincia de Buenos Aires. “Estuvo en coma varios días” dicen las fuentes estadounidenses, “no pudo ser interrogado” por lo que hay poca información “sobre identidades y planes” sobre otros montoneros activos. 

Apoyo cubano

El gobierno de los Castro está presente en las actividades de inteligencia estadounidense, que sin embargo en la nueva entrega de documentos han bloqueado o tachado numerosa información. 

En un memorándum de inteligencia militar con información denegada se puede leer sin embargo que en el “Apoyo cubano a los movimientos nacionalistas de izquierda” un diplomático cubano se veía “regularmente con representantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, de Chile. Y que el chileno Patricio Biedma, secuestrado y desaparecido en Buenos Aires, “recibió US$ 75000 de un oficial cubano para apoyar actividades del MIR en Argentina”. Según los estadounidenses los cubanos utilizaron su presencia diplomática para mantener contacto con “grupos terroristas” y chilenos en Argentina. Por cierto, la embajada de Cuba registra dos funcionarios muertos a manos de la dictadura. 

Más sobre El Cóndor

Los nuevos documentos, como ya informó este diario tienen numerosas referencias al operativo para exterminar opositores de izquierda en el extranjeros. Un cable de la CIA cuenta la reunión de los jefes de la policía secreta de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en mayo de 1976 para crear una “nueva unidad” destinada a exterminar a los izquierdistas en Europa y otros países de Latinoamérica. La reunión tuvo lugar en Chile y la nueva unidad se llamó “Teseo” por Theseus, el rey griego que mató a piñazos al Minotauro. 

El “Acuerdo de los países Cóndor en relación con la regulación de sus operaciones contra objetivos subversivos”, establecía que cada gobierno (regímenes militares en realidad) debía desembolsar 10.000 dólares para los costos operativos. Y debían pagar 200 dólares “antes del 30 de cada mes” a manera de cuota.  El pacto de las dictaduras señalaba que los efectivos a las misiones precisaban un “viático” o pago de 3.500 dólares cada diez días. Y les daban además 1000 dólares para comprarse ropa antes de que comenzaran su misión. 

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Los documentos entregados este viernes a la Argentina dicen que Europa se interesó por el Plan Cóndor y hasta “quiso imitarlo”. Y dan como prueba las visitas a Buenos Aires de los servicios de Inteligencia de Francia, el Reino Unido y la República Federal de Alemania (RFA). Estos conversaron aquí sobre “métodos para el establecimiento de una organización antisubversiva similar a ‘Cóndor”, según un cable de la CIA fechado el 7 de abril de 1978. Como ya publicó este diario, los documentos afirman que la dictadura de Brasil no quiso participar del secuestro de opositores en Europa y que ello frenó a los otros sudamericanos de llevar a cabo dichas actividades. 

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