El “humor idiota” de Max Cachimba y una reversión de los paisajes, en la histórica cervecería MunichSociedad 

El “humor idiota” de Max Cachimba y una reversión de los paisajes, en la histórica cervecería Munich

Hace casi un siglo, el edificio de la ex Cervecería Munich irrumpió con su estilo húngaro en Costanera Sur y se convirtió en el centro de reunión más lujoso de los porteños. Obra del arquitecto Andrés Kálnay, fue sede de festivales en las noches de verano y lugar elegido para momentos de ocio. Tras su cierre, el lugar quedó abandonado y fue vandalizado. Una vez restaurado, se convirtió en sede del Museo Nacional de Telecomunicaciones hasta que el Gobierno porteño revocó la concesión y recuperó el lugar para destinarlo al Centro de Museos de Buenos Aires.

En ese lugar funciona desde 2012 el Museo del Humor (MuHu), cuyo patrimonio abarca dos siglos de humor gráfico argentino y reúne obras de todos los referentes del género.

Entre historia y tradición, rodeado de un parque que invita a la pausa, el MuHu acaba de inaugurar “Jardines y otras desventuras”, una muestra que se presenta en tres instancias: una restrospectiva del humor absurdo de Max Cachimba, la reunión de varios artistas a partir de la temática del paisaje -con algunas obras que se produjeron directamente en el museo-, y mobiliario diseñado especialmente para las salas que busca repensar al museo y entenderlo como un lugar habitable.

Max, el absurdo y los disparates

La exhibición presenta un recorrido por el universo multidisciplinar y poliforme de Cachimba, dibujante, ilustrador y pintor rosarino con más de 35 años de trayectoria. Durante los años ‘80, a partir de su primera aparición en la revista Fierro junto al guionista Pablo De Santis, Max cambió por completo la forma de pensar la historieta argentina y se convirtió en el autor más original de su época y en una influencia central e ineludible para las siguientes generaciones.

El “humor idiota” de Max Cachimba. Foto: MuHu.

Max Cachimba tiene un lugar muy importante en la historia de la historieta que nunca se había valorizado. Tomamos como inspiración la exhibición que se hizo en Rosario ‘Breve antología poliforme’. Hace mucho que estábamos con ganas de traerlo a Buenos Aires y que él nos hablara desde sus obras”, describe a TN.com.ar Josefina Blattmann, curadora junto a José Sainz, Pablo Boffelli, Andrea Guzmán y Jo Murúa .

Las piezas incluyen humor gráfico, música, animación, collage y performance así como una serie de pinturas que se exponen por primera vez. “Él inspiró muchos artistas y se merecía un reconocimiento en este espacio”, asegura Blattmann.

El mural “Mi planeta me necesita” que Ivana Boullón armó íntegramente en el museo. Foto: MuHu.

En otra de las salas está la muestra colectiva que propone una serie de exploraciones alrededor de la idea de paisaje en distintos lenguajes: pintura, instalación, cerámica, mural, dibujo, investigación. El contexto es ideal, si pensamos que hace casi un siglo, el edificio que la alberga estaba emplazado en las costas del Río de la Plata y hoy, con terrenos ganados al agua, quedó en medio del moderno Puerto Madero.

De esta experimentación participan las obras de Florencia Pernicone, Ivana Boullón, Estrella Mergá, Juan Vegetal, Javier Velasco, Manuel Depetris, Sofía Álvarez Watson, Coni Marchini y T.R.I.P.A. (Trabajo de Registro e Investigación sobre Paisaje Argentino).

“Todos trabajaron con la idea de mostrar qué es un paisaje hoy. Es un medio para interpretar lo que está pasando y cómo interactúan con los personajes de las obras”, explica Blattmann.

Sobre una tarima, la obra que forma parte de “Jardines y otras desventuras”, en el MuHu.

Un espacio para quedarse

Como una vuelta a sus orígenes, una tercera instancia de la muestra busca repensar al museo como un espacio de ocio y dispersión. El hall, además de alojar una instalación de Citrino, una marca de mobiliario del estudio de arquitectura Manasseri-Depetris, muta junto a las galerías y el jardín en un club de arte con una mesa de dibujo abierta al público de manera permanente y una programación de actividades satélite curada por Celina Pla.

Las mesas y sillas de Citrino permiten a los visitantes sentarse entre las obras y permanecer allí sin urgencia. Si alguien va a Puerto Madero y tiene tiempo o está trabajando y necesita un lugar, el MuHu lo recibirá de una forma ideal.

La obra de Florencia Pernicone, que forma parte de la muestra “Jardines y otras desventuras”, en el MuHu.

“Jardines y otras desventuras”, en el Museo del Humor, Avenida de los Italianos 871, Puerto Madero, hasta el 26 de agosto.

La inauguración de “Jardines y otras…” fue presentada junto a la grilla de exhibiciones en artes visuales, diseñada en el marco del programa Narrativas Cruzadas de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico.

Además de esta exposición en el MuHu, otra de arte y diversidad de género en el Sívori, un homenaje a los 100 años del disco en el Carlos Gardel y muestras textiles que reflejan periodos históricos, son algunas de las propuestas que podrán verse este año en los museos de la ciudad. Al respecto, el ministro de Cultura porteño Enrique Avogadro dijo durante la presentación de la programación: “La red de museos públicos es una parte fundamental de la enorme oferta cultural porteña, que se renuevan constantemente para que quienes la recorran puedan descubrir la historia y el futuro de la cultura”.

“Narrativas cruzadas” tiene como objetivo poner en diálogo nuevos formatos y cruces con el patrimonio porteño. Juan Vacas, director de Patrimonio, Museos y Casco Histórico, completó: “Engloba las principales muestras de la programación 2019, pensadas para disfrutar de espacios vivos, lejos del viejo concepto del museo como algo estático y con un rol protagónico en la ciudad”.

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