La Selección Nacional necesita realismo, humildad y pacienciaDeportes 

La Selección Nacional necesita realismo, humildad y paciencia

No vale engañarse. La Selección necesita realismo, humildad y paciencia. Se impone que lo entienda toda la sociedad futbolera. Es una época delicada, llena de espinas.

Si es difícil armar un equipo de un día para otro en cualquier circunstancia, mucho más complicado resulta encontrar una Selección confiable y ganadora tras un estruendoso fracaso mundialista y luego de la despedida de una dulce generación que impulsó los sueños más grandes durante una década.

La complejidad de la reconstrucción aumenta si se analiza dónde juegan cada uno de los jugadores que deben hacerse cargo hoy. ¿Cuántos son titulares indiscutidos en los mejores equipos del planeta? Excepto Messi, ninguno.

Mirá también

Newsletters Clarín

Mundo Messi | No le pierdas pisada al mejor jugador del planeta

Todas las semanas.

Recibir newsletter

Tal vez encaja Agüero en ese grupo selecto, pero en la Selección nunca sus goles explotaron con esa continuidad brutal y decisiva que viene exponiendo en su brillante trayectoria de clubes. Por eso su eventual regreso, igual que las citaciones de Otamendi y Di María por ejemplo, nada garantizan. Entonces, que el recambio sea de verdad y a fondo de una vez.

Es real: la Selección cuenta con la ventaja de tener a Messi, pero este Leo, siempre único con la pelota, no se muestra como el capitán ideal: silencioso, demasiado lejano, resigna días de convivencia seleccionada por un bautismo…

Mirá también

Argentina puede ser un espanto hasta con Messi. Se vio con Venezuela. Y sin Leo también: los grises con Marruecos lo certifican. La Copa América, según parece, será una lotería. Y es lógico. ¿Por qué debería ser diferente? ¿Por qué tendría que ser distinto en un escenario así, encima redondeado con un entrenador como Scaloni, enamorado de la camiseta y con personalidad, pero sin experiencia?

La Selección trata de volver a empezar. Lo hace como puede Argentina porque ya no es potencia. Es lamentable. Hay que acostumbrarse. Paciencia: es la realidad.

Podría interesarte