Delegación de alto nivel de EE.UU. viajará a China para cerrar acuerdo comercialEconomía 

Delegación de alto nivel de EE.UU. viajará a China para cerrar acuerdo comercial

El representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, viajarán a China la próxima semana para otra ronda de conversaciones comerciales con el vice primer ministro chino, Liu He, y terminar con la guerra comercial entre ambos países.

La reanudación de las conversaciones cara a cara -las primeras desde que el presidente Donald Trump retrasara un plazo que vencía el 1 de marzo para elevar los aranceles a importaciones chinas por valor de u$s200.000 millones- implica acelerar las negociaciones destinadas a poner fin a una guerra comercial que dura ya ocho meses.

“Las conversaciones con China van muy bien”, dijo Trump al final de una conferencia de prensa en la Casa Blanca con el presidente brasileño Jair Bolsonaro.

EE.UU. exige que China implemente protecciones más firmes para la propiedad intelectual

Tras suspender la suba de tarifas del 1 de marzo, las dos partes solo han negociado por teléfono y vídeo.

Un representante de la administración Trump que confirmó la nueva ronda de conversaciones, no proporcionó más detalles sobre la duración prevista ni sobre otras rondas futuras. La fuente habló bajo condición de anonimato.

El Wall Street Journal indicó anteriormente que tras la negociación de la próxima semana en Pekín, Liu viajaría a Washington la semana del 1 de abril, ya que ambas partes quieren cerrar un acuerdo para finales de mes. El artículo del diario, que recoge comentarios anónimos de responsables de la administración, dijo que las conversaciones comerciales estaban en las etapas finales.

La información publicada en el Wall Street Journal y los últimos comentarios optimistas de Trump contrastan con un artículo que publicó Bloomberg, en el que se decía que el progreso en las conversaciones se estaba desacelerando debido a que los delegados chinos habían “dado marcha atrás” en algunas promesas iniciales que hicieron para mejorar las protecciones de propiedad intelectual que exige Estados Unidos.

Washington y Beijing se han aplicado aranceles mutuos de importación a cientos de miles de millones de dólares de productos en la disputa, lo que aumentó los costos de las transacciones, convulsionó a los mercados financieros, redujo las exportaciones agrícolas de EE.UU. e interrumpieron las cadenas de suministro de la industria.

Estados Unidos exige que China implemente protecciones más firmes para los derechos de propiedad intelectual y ponga fin a políticas que, según argumenta, obligan a las empresas estadounidenses a transferir tecnología a empresas chinas a cambio de acceder al mercado chino, prácticas que Beijing siempre negó. También exige que Beijing frene los importantes ayudas públicas a la industria a los que atribuye la acumulación del exceso de capacidad de producción en China.

Desde finales de febrero, las dos partes han estado trabajando para definir el contenido de las promesas de reforma que China tiene intención de asumir, junto con un mecanismo de cumplimiento destinado a garantizar que Beijing cumpla con dichos cambios.

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