La argentina que será juzgada por Simone Biles, la reina de la gimnasiaDeportes 

La argentina que será juzgada por Simone Biles, la reina de la gimnasia

El Juego de las Estrellas de la NBA seduce porque combina el espectáculo con el deporte. Una parte vital es el torneo de volcadas, en el que los jugadores se animan a asombrar con piruetas increíbles y son juzgados por su creatividad y su potencial por leyendas del básquetbol. Los mejores evalúan a los que se vienen.

Pues bien, algo parecido vivirá el sábado 23 la marplatense Ayelén Tarabini, quien participará en la gala “The Superstars of Gymnastics”, en el estadio O2 de Londres, y será juzgada nada menos que por la estadounidense Simone Biles, la reina de la gimnasia artística, con 4 oros olímpicos y 14 títulos mundiales.

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“No tenía la menor idea de lo que era este evento, pero de repente empecé a ver quiénes iban a estar y me pregunté: ‘¡Guau! ¿Qué será esto?’ Y un día recibí un llamado y la propuesta de participar junto a otras latinoamericanas. No lo podía creer. El concepto general es el de un show gimnástico y está buenísimo porque te ayuda a soltarte, a no ser tan estructurada, a estar más relajada y a disfrutar. ¡Y encima Simone Biles será una de las jurados!”, le cuenta sin parar Tarabini a Clarín, con la simpatía que la caracteriza.

Ayelén Tarabini se entrena en Quilmes de Mar del Plata.
Foto: Fabián Gastiarena

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Superstars no es una competencia oficial, claro está. Pero requiere gimnastas avezadas y dispuestas a brindar espectáculo. Y allí estará la marplatense de 26 años, junto a la mexicana Ana Lago y la chilena Simona Castro. “Creo que nos llaman a las latinoamericanas porque tenemos carisma y llegada a la gente”, resume.

Claro que en esa gala compartirán los aparatos, entre otras, con la eterna uzbeca Oksana Chusovitina, de 43 años, oro en Barcelona 1992 y dueña de tres títulos mundiales; con la alemana Elisabeth Seitz y con la canadiense Ellie Black.

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“Es una competencia estilo gala y el puntaje tiene un máximo de 10. Haremos dos aparatos a la tarde y dos a la noche. No hace falta hacer tu rutina completa de competencia porque es más un show. Podés hacer menos y no tan riesgoso, pero evalúan todo -explica-. Como estoy en pretemporada y mi primer torneo será recién en mayo, haré un poquito menos de lo habitual pero lo mejor posible. Es una prueba para ver cómo estás, divertirte, disfrutar la gimnasia y compartir momentos con las mejores”.

-Empezando por Biles…

-¡Sí! Simone será una de los jurados, junto a Max Whitlock (dos oros y tres bronces olímpicos), Amy Tinkler y Laurent Landi. Impresionante.

-¿Cómo la definirías?

-Es relindo verla en vivo Llega un punto en que decís: “Bueno, listo, dale, alojá”. No podés pelear el primer puesto y tratás de ver quién sale segunda o tercera. Se cae y gana igual.

-Y encima debió padecer al abuso de Larry Nassar y su testimonio público fue clave para que el accionar de ese delincuente con las gimnastas de la Selección de Estados Unidos haya abierto una caja de Pandora…

-Cuando competí en el último Mundial y vi a Simone Biles, me sorprendió su fortaleza para seguir y levantarse. Tenés que tener demasiada precisión en un momento en el que todos te ven y saben lo que te pasó.

Simone Biles brilló en el Mundial de Doha 2018.
Foto: AP

-¿Dialogaste con ella?

-Es muy díficil tener un contacto con las chicas de Estados Unidos, porque se sienten las únicas estrellas. Pero cuando le dije que ella era muy amiga de Aldana Carraro, mi mejor amiga (falleció en 2015, a los 20 años), se quedó. “¿En serio?”, me preguntó. Y me abrazó. La quería un montón. Entonces la vi más humana y la empecé a apreciar más y a valorar como persona. Cuando tenés a la mejor del mundo al lado y no te registra, es difícil conectarse. Por eso fue bastante fuerte lo que me pasó con Simone.

Biles estará entonces en la mesa de los jurados, con otro detalle bien particular en esta gala, que la asemeja el programa televisivo “America’s got talent”. “Los jurados tendrán un botón dorado que se puede apretar una vez en el día y te suma el doble de puntaje”, cuenta Ayelén, quien tuvo que enviarle a la organización los videos de las rutinas que hará en Londres, hacia donde irá con una entrenadora.

-Entre tantos grandes y el trato que te darán, ¿ya te sentís Messi, no?

-Ja, ja. Será una oportunidad única y no la voy a desaprovechar, porque estar al lado de los mejores del mundo no se da siempre. Y si encima me llamaron para ir, ni hablar.

-¿Qué aporta rodearse de la elite?

-Son todos súper buenos y muy humanos. Te ayudan muchísimo, te invitan a los gimnasios para entrenarte y encima sus entrenadores te corrigen Es una competencia sana, porque ellos ven sólo gimnasia y quieren el bien para la gimnasia.

Hacia ese Primer Mundo de su deporte viajará de nuevo Ayelén Tarabini. Ya estuvo en el O2 en el Mundial de Londres 2009. “No me olvido más que la entrada en calor la hacíamos en las canchas sintéticas de fútbol de David Beckham”, recuerda. Una década después, la recibirán con la alfombra roja. Como una Superstar.

“No me gusta dejar nada a mitad de camino y quiero superarme”

“Tengo 26 años y todavía sigo en pie después de haber sufrido todas las lesiones juntas en un codo, un hombro, la columna y los dos tendones de Aquiles. Sé que debo tener un poco más de cuidado, pero hago todo al 100 por ciento, porque yo no pierdo el tiempo”, se autodefine Ayelén Tarabini.

-¿Por qué seguís en el alto rendimiento deportivo?

-Porque no me gusta dejar nada a mitad de camino y quiero superarme. Si no, me sentiría incompleta. Dos semanas después del Mundial de Doha, fui al Nacional de Santa Fe. Cuando estaba por competir en viga, mi mejor aparato, le dije a mi entrenadora (Lucía Lamanda): “Cuando deje de sentir esta adrenalina, largo todo”.

A los 26 años, Ayelén fue una de las integrantes del seleccionado que hizo historia en Doha, donde Argentina logró un inédito 23° puesto y logró clasificar al equipo entero al Mundial de Stuttgart. Espalda con espalda, la peleó junto a Camila Klesa (23), Martina Dominici (17), Agustina Pisos (17) y Mayra Vaquie (18).

El seleccionado femenino argentino fue segundo en la competencia por equipos de los Juegos Sudamericanos de Cochabamba 2018.

-Sos como la hermana mayor de ellas, ¿no? ¿Las aconsejás?

-Ni me digas, ja, ja. Soy bastante habladora y me encanta ayudar. Creo que en la gimnasia hay que ir paso a paso: primero se aprende la técnica y después se agrega la dificultad. Eso me permitió volver rápido cuando me lesionaba. La idea es disfrutar el alto rendimiento.

-El contexto de tu adolescencia fue distinto al de ahora, porque los estímulos externos crecieron con los teléfonos y las redes sociales…

-Lógico. Recuerdo que en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007 nos volvíamos locos para conectarnos a Facebook en una sola computadora, je. Hoy hay que tener más cabeza que antes si querés dedicarte al deporte de alto rendimiento. De chiquita me entrenaba nueve horas por día con la rusa Olga Ishkova, me cuidaba con las comidas, no salía y dejé los estudios para dedicarme full time. Vivía para la gimnasia.

Ayelén Tarabini, sobre la viga, su mejor aparato, en los Panamericanos de Toronto 2015.
Foto: AFP

Los resultados llegaron y los años pasaron. En 2017, Ayelén terminó el secundario gracias al convenio del ENARD con el Sistema de Educación a Distancia del Ejército Argentino. Y el lunes 25 comenzará la carrera de Relaciones Internacionales en la Universidad Siglo XXI.

Es inquieta Ayelén, queda claro. Pero a no hablarle de un futuro sin la gimnasia. Lima 2019 y Tokio 2020 están en la mira. Y la mira está puesta de lleno en el Mundial, porque los 12 mejores equipos se clasificarán a los Juegos Olímpicos. “Para solidificar al equipo, hay que tratar de sacar el máximo puntaje posible en Lima 2019, donde podremos luchar por una medalla -afirma Tarabini-. Y nuestro head coach brasileño (Roger Medina) está convencido de que si en el Mundial cada una brinda su mejor versión, sin errores, podemos soñar con una clasificación olímpica”.

Es fácil entender, entonces, el porqué de la adrenalina de la gimnasta que siempre sonríe.

HS-MFV

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