Victorio D Alessandro, un galán que disfruta de su nuevo rol de comedianteEspectáculos 

Victorio D Alessandro, un galán que disfruta de su nuevo rol de comediante


El actor, que sigue luciéndose en Sugar, recuerda con cariño su paso por Casi Ángeles y asegura que se siente más cómodo en el under Crédito: Instagram

MAR DEL PLATA.- De todas las vidas posibles, Victorio “Vico” D’Alessandro se quedó con la de actor. Es abogado, recibido en la Universidad de la Policía Federal, pero nunca ejerció. Amagó con el fútbol en Argentinos Juniors, Excursionistas y Vélez, pero una lesión lo mandó a jugar con sus amigos de vez en cuando. Es modelo por razones obvias, aunque dice que solo hace publicidades de algunas marcas y que moriría de vergüenza si tuviera que desfilar. Hijo de una escribana y un actor, el ejemplo paterno y el mundo artístico que lo rodeaba ganaron la pulseada.

“Siempre supe que iba a dedicarme a la actuación”, dice Vico, 34 años, soltero, óptimo candidato para presentar a la más exigente abuela y este verano,
el reemplazo de Nicolás Cabré en la comedia musical Sugar,
ganadora de cinco premios Estrella de Mar que continúa, con Laurita Fernández y Federico D’Elía, en el Neptuno de Mar del Plata.

Vi las otras versiones teatrales de Sugar, la que hizo Ricardo Darín con Susana Giménez y la de Nico Cabré, las dos me gustaron, cada uno le da su impronta

“Había visto la película (
Una Eva y dos Adanes) porque admiro a Jack Lemmon, es genial, pero claro que es otra época, otro registro de comedia. También vi las otras versiones teatrales,
la que hizo Ricardo Darín con Susana Giménez y la de Nico Cabré, las dos me gustaron, cada uno le da su impronta. Último en llegar, me costó acomodarme a las entradas y salidas, y a los cambios de ropa, son muy rápidos”, dice el actor, para nada un debutante en el arte de asumir el personaje dejado por otro.

En el musical
Lo prohibido, con Alejandra Radano y Juan Darthés, le tocó
reemplazar a otra belleza masculina: Michel Noher. En ambos casos, tanto con la autora y directora Betty Gambartes como con Arturo Puig, no tuvo problemas para adaptarse. “Arturo es un director que te deja hacer, te da libertad y se mete en los detalles, siempre para potenciar, no destruye, escucha mucho al actor”, dice Vico, cinéfilo, amante de la historia como su mamá y con un recorrido teatral paralelo al de la televisión donde participó en las tiras
Herederos de una venganza,
Los Únicos y
100 días para enamorarse.

“Como papá es actor (Polo D’Alessandro, ni un milímetro que ver con el mediático Mauricio), me largué con él y Liliana y Noemí Serantes -las ex Nu y Eve- a hacer teatro infantil. Tenía 14 años y me gustó. Entonces, me puse a estudiar con Patricia Palmer, Dolores Ocampo y Augusto Fernandes. En televisión, para foguearme, empecé en
Son de Fierro, en Pol-ka, con algo muy chiquito. Tenía prejuicio con la televisión, creía que todos estaban acomodados”, admite. Hasta que llegó un casting que cambiaría su carrera: sería
Luca Franchini en Casi ángeles, por la pantalla de Telefe y en los escenarios, entre 2008 y 2010.

Con Cris Morena aprendés la importancia de respetar a los técnicos, a ser educado en un estudio, a tener responsabilidad, esos valores que yo tenía desde mi casa, pero que ella subraya

“Fue una mentora en muchos sentidos”, dice sobre la productora y compositora Cris Morena. La experiencia en el taller de preparación por el que pasan todos los elegidos cambió su perspectiva: ”
Es una escuela para una gran liga, estás en una maquinaria que involucra la música, canto, actuación y a nivel masivo. Aprendés la importancia de respetar a los técnicos, a ser educado en un estudio, a tener responsabilidad, esos valores que yo tenía desde mi casa, pero que ella subraya. Y por supuesto, me abrió las puertas a otras oportunidades, acá y afuera, giras en Israel, en todo el país. Subir al escenario del Gran Rex, ante tanta gente, me emocionaba mucho. Me sentaba en las butacas y miraba desde ahí”, dice el actor, acostumbrado a salas más chicas y a la autogestión.

Qué bueno que estés acá,
con Ezequiel Tronconi y Dalma Maradona;
Sangre gringa, dirigido por Alejandro Ullúa para Teatro Bombón;
Filomena Marturano, en el 25 de Mayo, dirigido por Helena Tritek,
compartiendo escenario con Claudia Lapacó y Antonio Grimau, y también en ese teatro,
Dulce pájaro de juventud,
con la dirección de Oscar Barney Finn;
El diario del Peludo, de Gonzalo Demaría, con Fito Yanelli, en bibliotecas, gratuito, Vico señala que todavía se siente más del off. “Todos los años hago teatro y es probable que lleve algo a España e Italia. Se trata de la obra de un amigo para hacer con otro actor español, vamos a ver. Pero por ahora, disfruto
Sugar y que el trabajo no falte. El año pasado estaba de viaje cuando me propusieron este papel soñado y acá estoy, feliz y agradecido”.

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Podría interesarte